«Marruecos ahoga con la migración y luego se sienta a negociar con Madrid»

Especializada en el Magreb, Sonia Moreno (Oviedo, 1973) acaba de publicar el libro 'Marruecos, el vecino incómodo'

Canarias 7, Patricia Vidanes Sánchez, 20-11-2025

El Gabinete Literario de la capital grancanaria acoge este viernes 21 (19.30 horas) la presentación del libro ‘Marruecos, el vecino incómodo’ (Esfera de los Libros), en el que la periodista Sonia Moreno analiza el reinado de Mohamed VI y las relaciones con España, además de acercar a los lectores a un país complicado de entender. Corresponsal para el diario Público y la Cadena SER en Marruecos y Túnez de 2010 a 2022, fue espiada por su labor informativa sobre un país en el que la libertad de información no existe; sufrido amenazas y acoso; descubrió que su teléfono estaban intervenido con un malware –un sistema similar al software israelí Pegasus–. Como colofón, le fue retirada la acreditación.

–Pónganos en situación. ¿Por qué es incómodo Marruecos?

–Incómodo o molesto. Está molesto a veces y se molesta con mucha facilidad también. Es lo que hemos visto a lo largo del reinado de Mohamed VI, que es de lo que hablo en el libro. En estos 26 años hemos tenido dos crisis graves con España. En el 2002 con la invasión del Peñón de Perejil, con José María Aznar en el Gobierno. Y en el 2021, casi 20 años más tarde, con Pedro Sánchez en la primera legislatura de Gobierno de coalición por la acogida de Brahim Galli, el líder del Frente Polisario. Molestó que un ciudadano español, como es Brahim Galli, entre a ser curado en una acogida humanitaria, porque estaba muy grave de la Covid, hasta crear una crisis bilateral de las dimensiones que supuso esta última crisis con 12.000 personas en dos días en Ceuta, porque se relajaron las fronteras, las vallas se abrieron y llegaban incluso autobuses… Nos resulta un poco incómodo porque a cualquier comentario que podamos hacer, que se sientan aludidos o molestos, pues nos pueden poner a miles de personas en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla porque es lo más rápido, porque es una frontera terrestre y solo les separa 500 metros. Pero también a través de embarcaciones a la península o a las Islas Canarias. Esto es en el mejor de los casos, porque también tenemos con ellos unos acuerdos bilaterales imprescindibles como son los de la seguridad, todo lo que tiene que ver con el terrorismo.

–¿Qué ha hecho España para calmar a Marruecos, entregarle prácticamente el Sáhara?

–Hay ahí varias teorías. Ellos tienen una política interior y exterior y todo el reino de Mohammed VI va dirigido a conseguir el Sáhara Occidental como marroquí de facto, porque de hecho ya está ocupado y están comercializando con sus recursos naturales, con sus terrenos que se los están dando a inversores extranjeros. Pero de una manera ya legal, bajo el auspicio de la ONU y del derecho internacional. Entonces, esto junto a un rey que tiene un perfil de empresario fundamentalmente, es lo que ha hecho que él haya hecho una colonización económica de África desde el 2014 al 2016, para que después esos países africanos se instauraran con consulados en las ciudades de Dajla o El Aaiún, del Sáhara Occidental, como si fueran marroquíes; países incluso que no tienen ni representación ciudadana en el país. Por otro lado, lo que hace es que desarrolla mucho el norte de Marruecos, que su padre Hasán II había abandonado, y con eso luego cierra las fronteras de Ceuta y Melilla, acaba con el porteo, cierra la aduana comercial de Melilla primero en el 2018, después cierra las fronteras, deja solo un paso fronterizo cuando las abre, y de esta manera ahoga a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y se puede sentar a negociar en Madrid el Sáhara Occidental, es decir, el espacio aéreo, porque el espacio aéreo todavía lo gestiona España desde Canarias; y las aguas jurisdiccionales, que se solapan con las de Canarias, para de esta manera tener completamente todo lo que es el territorio de la soberanía sobre todo el territorio del Sáhara Occidental. Lo hace a nivel internacional también con el ‘Marocgate’ en Bruselas, al mismo tiempo con los lobbies que tiene Estados Unidos, y luego con el restablecimiento en el 2020 de las relaciones con Israel, consigue que Estados Unidos como potencia mundial reconozca este plan de autonomía, y sobre todo reconozca la soberanía sobre todo el territorio, que España no lo ha reconocido, España lo que reconoce es el plan de autonomía como la solución más fiable sería y realista, pero no habla de soberanía. Así Marruecos consigue ya tener todo lo que es la parte internacional para después también presionar a Europa, y hemos visto que ha ido en cascada: Alemania, Francia, España, Israel y Reino Unido de facto. Es toda una estrategia para conseguir la primera parte de su plan expansionista al gran Magreb o gran Marruecos que es el Sáhara Occidental. Y algunas de esas partes ahora se están negociando, desde que se firmó la hoja de ruta el 7 de abril del 2022 entre Pedro Sánchez y Mohamed VI, se está negociando el espacio aéreo (punto 7) y marítimo (punto 6). De hecho está en la hoja de ruta, es la primera vez que se pone claramente. Esas son las dos cosas que más afectarían a Canarias.

–¿Tienen que tener algún tipo de temor los canarios entonces?

–Lo primero que afecta es el tema migratorio, con crisis migratorios desde el año 2020, y esto se veía venir desde 2018. Todas las mafias de trata de personas se habían trasladado del norte de Marruecos al sur y al Sáhara Occidental. Y esto se produce porque la Unión Europea hace una externalización de fronteras y paga a Marruecos como pagaba Turquía para que frene a los migrantes. Entonces Marruecos pasa de ser un país de tránsito de inmigrantes a un país de acogida y lo que hace es desalojar a todos los inmigrantes del norte, fundamentalmente de la parte de Nador y de Tánger pegada a Ceuta y Melilla. Los echa al desierto, a Tiznit, y desde ahí ellos vuelven a subir y les vuelven a echar. Y cuando ya es la tercera vez que los echan, esta gente empieza a ir a trabajar al puerto del Sáhara Occidental, empiezan a trabajar para hacer un poco de dinero, y empiezan a salir todas las embarcaciones precarias a las Islas Canarias. Ahí nos encontramos con muchas personas subsaharianas, pero también nos encontramos con muchas personas marroquíes, porque ahora la generación Z que está en las calles desde el día 27 de septiembre que va en contra de la corrupción y de la desigualdad, porque Marruecos es el país más desigual de África, y pidiendo derechos como son la educación o los hospitales, estas personas que son jóvenes y que el 40% tiene menos de 25 años, no les queda más solución muchas veces que emigrar. Salen porque no tienen opciones de empleo en la zona. Y para un marroquí joven lo más importante es formar una familia, pero no pueden si no tienen un dinero para ofrecer a la mujer una serie de garantías como puede ser una vivienda, un trabajo. Son personas abocadas completamente al fracaso y acaban entrando a Canarias.

–¿Y las aguas jurisdiccionales?
–España había pedido a la Convención del Mar y a la ONU en el año 2014, Marruecos en el 2015 hace sus alegaciones y como no se soluciona nada, el 31 de marzo de 2020 firma Mohamed VI dos leyes y amplían 250 la zona económica y 300 millas la plataforma continental. Cuando el derecho internacional no funciona o no contesta, Marruecos toma sus propias medidas, como está haciendo con el Sáhara Oriental, que está negociando sus recursos naturales a pesar de tener sentencia de octubre del 2024 en contra del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que dice que no puede comercializar con los productos del Sáhara.

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