Política
Crecen los socios del PSOE que ven argumentos de "extrema derecha" en el pacto con Junts: "Coloca la inmigración como amenaza"
Sumar denuncia que la exposición de motivos asume "marcos" ultras; mientras ERC pide leer la "letra pequeña" y Bildu y BNG se ponen de perfil
El Mundo, , 06-03-2025A medida que pasan las horas, y que la ley del PSOE y Junts ha podido ser leída y analizada por los distintos socios parlamentarios de Pedro Sánchez, crece la preocupación por los tintes racistas y de «extrema derecha» que vienen recogidos en la exposición de motivos de la propuesta. Esto no hace más que aumentar la desconfianza sobre lo que pudiera llegar a hacer el partido de Carles Puigdemont con la inmigración con las nuevas herramientas a su alcance en el caso de volver a ocupar la Presidencia de la Generalitat.
Hay partidos de izquierdas que así lo están denunciando. En algunos casos, como el de Podemos, con absoluta vehemencia. Otros guardan un clamoroso silencio, como EH Bildu. Y varios son calculadamente tibios, como IU, o que desvían el foco sobre el contenido, como el BNG.
ERC está en el equilibrismo por lo difícil de su posición. Según pese más la parte ideológica de izquierdas o la independentista. Le suena bien la música de que Cataluña asuma la delegación de competencias pero al mismo tiempo no oculta que le «preocupa» el uso que Junts pudiera llevar a cabo en este asunto en medio de esa competición que libra con Aliança Catalana por el discurso antiinmigración. Por esa desconfianza, el portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, admitió ayer aún que tienen que estudiar «la letra pequeña» del texto para tomar postura.
El que ha evolucionado desde la primera valoración ha sido Sumar. Yolanda Díaz bendijo el contenido de delegación de competencias apenas minutos después de presentarse y garantizó el apoyo de Sumar cuando se vote. Sin embargo, el socio minoritario del Gobierno se ha asustado al leer la exposición de motivos porque se compran «marcos» racistas y de «extrema derecha».
Así lo señaló la secretaria de Comunicación de Sumar, Elizabeth Duval, quien admitió que la exposición de motivos es el «problema principal» de la ley, y no la delegación de competencias, con la que Sumar está de acuerdo. «Es que de repente se compre, aunque sea parcialmente, el marco de [la alcaldesa de Ripoll] Sílvia Orriols, de Aliança Catalana, que es un marco nativista, que habla de un peligro demográfico, que es un marco que coloca la inmigración como una amenaza, que habla de conservar», reflexionó en La Sexta. Ahondando en eso, remató diciendo que «si se exagera un poquito más», se podría inferir que asume la «conservación de la pureza».
Es por esto que Duval advirtió al PSOE de que la socialdemocracia «no se puede permitir» asumir tesis de la «derecha» y la «extrema derecha», porque luego crecen los ultras.
La dirigente de Sumar se refería a que la proposición de ley aluda a un «contrato social» para los migrantes y que se subraye la necesidad de «proteger la cohesión de la sociedad de acogida, su lengua y su cultura». Se incide en valorar el «respeto a los valores cívicos» y los «conocimientos lingüísticos y culturales». Se vincula la llegada de migrantes con la necesidad de «evitar posibles efectos que puedan representar un riesgo para la convivencia y la cohesión social».
Más Madrid, que tiene dos diputadas en Sumar, ha elevado la voz más crítica dentro de la coalición y denuncia que es una «mala idea» y un «mal precedente». Pues, dijo su portavoz Manuela Bergerot «puede que derive en una competición entre las comunidades autónomas por quien aplica políticas más xenófobas». En cambio, Comunes, Compromís, Chunta o Més celebran el parte del contenido de la ley, aunque uno de los dos diputados valencianos, Alberto Ibáñez, ha presentado ciertas reservas. IU, por su parte, defiende sus principios y evita entrar en el contenido concreto. Dice que el «límite» está en el respeto de los derechos humanos.
Mientras tanto, Podemos se ha erigido en el principal opositor de la ley dentro del bloque de la investidura. Ayer endureció el tono con otras dos ideas: que la iniciativa es un acuerdo para «descentralizar el racismo» y no la gestión, y que el contenido está trufado de marcos de «extrema derecha» contra los migrantes. Por eso votará «radicalmente que no».Y eso significa que la ley será rechazada, pues sin sus votos al PSOE y Junts no hay cuentas que les salven.
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