Huesca

La Policía Nacional detiene al empresario que encargó pintar su cara en la iglesia de Latre por contratar extranjeros en situación de irregularidad

Eduardo Lacasta, dueño de varios hoteles en la localidad de Jaca, contaba en sus establecimiento con los servicios de varios trabajadores que no tenían premiso de trabajo o de residencia

El Mundo, Ismael Poveda Zaragoza , 13-02-2025

La Policía Nacional detuvo a Eduardo Lacasta, el empresario que encargó que pintarán su rostro en la iglesia de Latre (Huesca), por tener en plantilla en los hoteles que regenta en la localidad de Jaca a varios trabajadores extranjeros sin permiso de trabajo o residencia

La Operación San Matías, bautizada así en referencia al santo que representaba el detenido en las pinturas aparecidas en la lonja del templo, se inició a raíz de una inspección realizada en uno de sus negocios el 11 de diciembre de 2024, en la que se identificó a dos empleados que no contaban con las autorizaciones pertinentes para ejercer su labor. Un delito por el que el empresario ya había recibido varios expedientes sancionadores, al tener contratados en su establecimiento, el Hotel Mur, a trabajadores extranjeros en situación irregular o. directamente, disponer de empleados sin contrato.

Esta primera identificación llevó a la formación de un operativo conjunto entre la Comisaría Local de Jaca, el Grupo I de la Unidad Central de Redes de Inmigración y Falsedades Documentales de Zaragoza y las Inspecciones de Trabajo de Huesca y Jaca destinado realizar inspecciones en los tres hoteles que son propiedad de Lacasta. La intervención permitió constatar la existencia de otras tres personas en la misma situación de irregularidad, por lo que, ante la reiteración de este hecho delictivo, se procedió a la detención de Lacasta y de la encargada de uno de los hoteles.

Por otro lado, también fue detenido uno de los empleados contratados irregularmente, por la tenencia de un documento de solicitud de protección internacional modificado.

Cabe destacar que uno de los hoteles en propiedad del empresario ya había recibido múltiples expedientes sancionadores por parte del Departamento de Sanidad por el incumplimiento de los requisitos higiénico-sanitarios. Allí, se hace cargo de la manutención y la alimentación de 16 mujeres migrantes llegadas de Canarias, algunas de ellas con hijos menores.

En octubre de 2024, el establecimiento recibió una orden cautelar de clausura por dos meses a raíz de un brote de gastroenteritis aguda, que no cumplió, siendo sancionado, posteriormente, con una multa de 12.000 euros. Además, tuvo que abonar otros 6.000 euros por las deficiencias sanitarias detectadas entonces.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)