La campaña del miedo de Trump contra los migrantes acecha las iglesias: “Obama ya me deportó, no pienso dejar de hacer mi vida”

El Diario, Antònia Crespí Ferrer, 26-01-2025

Diez minutos antes de que empiece la misa de las 07:00 de la tarde, las primeras filas de bancos ya están llenas. La mayoría son familias con niños y algunos hombres solos. Nadie se quita el abrigo. Las paredes altas y las cúpulas abombadas retienen el frío de una semana marcada por las temperaturas bajo cero en la capital de Estados Unidos. De la treintena de personas que hay, casi todos son latinos. No han pasado ni cinco horas desde que el presidente Donald Trump autorizó las redadas en escuelas e iglesias. La noticia no ha achantado a Luis y Miguel (nombres ficticios) que, a pesar de no tener papeles, han decidido venir este martes a misa. 

La ceremonia se oficia en castellano y hoy está dedicada a santa Inés. El cura, un hombre negro con marcado acento portugués, lee los pasajes sobre Jesús como maestro de la ley. En un momento de la plegaria, el párroco se permite hacer un apunte: “Sé que hay gente que hace leyes que dicen que algunos de ustedes son criminales, pero no es verdad. Solo Jesús es el que hace la ley y juzga. Estén tranquilos”.

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