Senegal y España firman un memorándum para frenar la emigración ilegal

Ambos países han acordado patrullar conjuntamente las aguas territoriales senegalesas

Canarias 7, 25-08-2006


Dakar
Los gobiernos de Senegal y España firmaron hoy en Dakar un memorándum de entendimiento para frenar la emigración clandestina procedente del país africano con destino a las costas canarias.

El documento fue firmado por el ministro del Interior senegalés, Ousmane Ngom, el director del Centro Nacional de Inteligencia español, Alberto Sáiz, y el director general de la Guardia Civil española, Joan Mesquida.

El embajador español en Senegal, Fernando Morán, y varios altos mandos de los servicios de seguridad senegaleses asistieron asimismo a la firma del acuerdo en las dependencias del Ministerio del Interior senegalés.

Con este convenio, que entra en vigor hoy mismo, ambos países han acordado patrullar conjuntamente las aguas territoriales senegalesas, para lo cual España pondrá a disposición de Senegal una nave patrullera de la Guardia Civil.

Un helicóptero italiano del dispositivo de vigilancia de las fronteras europeas (Frontex) participará también en las operaciones de patrulla, que suponen asimismo la utilización de medios de transporte terrestres y equipos informáticos ya entregados a Senegal por el gobierno español.

Tras la firma del memorándum de entendimiento, el ministro Ngom expresó la determinación de su país para acabar con el fenómeno de la emigración ilegal, dejando claro que, en ese sentido, Senegal pretende “llegar lo más lejos posible con España”.

“Tras varios de días de negociaciones, hemos llegado a un acuerdo total con la delegación española”, aseguró el ministro senegalés, que estima que su país cuenta ya con “la fuerza de disuasión adecuada” para acabar permanentemente con lo que calificó de “una plaga”.

Ngom valoró positivamente la combinación de las medidas de seguridad con la cooperación para el desarrollo lanzada en conjunto por los gobiernos de España y Senegal, para luchar contra la pobreza, que el ministro calificó de “un drama humano” que constituye una de las causas principales de la emigración clandestina.

“Es preciso ofrecer a la juventud desesperada una alternativa que supone la creación de puestos de trabajo”, dijo Ngom, recordando al respecto el Plan REVA (Retorno a la Agricultura), ambicioso programa agrícola lanzado recientemente por el presidente senegalés, Abdoulaye Wade, con la contribución financiera española.

El director del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Sáiz, alabó “la respuesta decidida y rápida” de las autoridades de Dakar a la propuesta española de afrontar en conjunto las operaciones para contener la inmigración ilegal procedente de Senegal.

“El acuerdo firmado hoy abre un camino de cooperación que, más allá de la crisis humana, muy preocupante para ambos países, favorecerá unos lazos más estrechos entre los servicios de seguridad de España y de Senegal”, aseveró Sáiz.

A su vez, el director general de la Guardia Civil española, Joan Mesquida, se declaró convencido de que las patrullas conjuntas permitirán reducir las pérdidas de vidas entre los emigrantes ilegales, que viajan en destartaladas embarcaciones hacia Canarias, y también poner fuera de circulación a los grupos mafiosos que facilitan la travesía.

“Las medidas adoptadas van a mejorar la lucha contra la inmigración ilegal”, afirmó Mesquida, quien propugna una cooperación más amplia entre la Guardia Civil española, la Gendarmería senegalesa y los demás servicios de seguridad dependientes del ministerio del Interior de este país de Africa occidental.

Entre enero y agosto de este año, se calcula que más de 15.000 emigrantes clandestinos zarparon a bordo de cayucos desde las costas senegalesas con destino a Europa vía las Islas Canarias.

En los pasados dos meses, la Armada, la Policía y la Gendarmería senegalesas pusieron en marcha operaciones conjuntas que permitieron interceptar a decenas de embarcaciones que transportaban a cientos de pasajeros.

En el mismo período, varios pasadores fueron detenidos y procesados por los tribunales locales, que sentenciaron a algunos de ellos a penas de prisión, pero todo ello no ha logrado desanimar a quienes, a toda costa, intentan emigrar hacia Europa.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)