Garbín cree que si los menores son trasladados habrá 'efecto llamada'
La consejera de Bienestar Social y Sanidad opina que se acabaría con la saturación de los centros devolviendo a los menores a sus países de origen La Ciudad gasta en cada menor del Centro Asistencial 1.500 euros al año
Diario Sur, 25-08-2006BEGOÑA RUBIO CANO/MELILLA
La Ciudad Autónoma no las tiene todas consigo en cuanto al anuncio del Gobierno socialista de distribuir a los menores no acompañados que acogen en estos momentos Canarias, Ceuta y Melilla por la península, asunto éste que se abordará en septiembre en una reunión a la que asistirán todas las comunidades autónomas.
La consejera de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín, dijo ayer que teme que con ello se pueda provocar un ‘efecto llamada’, dado que los menores que llegan a las islas y a las ciudades autónomas lo que pretenden en última instancia es dar el salto a la península. Prueba de ello es que en momentos «puntuales» como las fiestas patronales de septiembre, se produce un incremento en las entradas de menores marroquíes que aspiran a llegar a la península ocultos en las atracciones feriales.
Negociar con Marruecos
Para el Ejecutivo local la solución a este grave problema que Melilla lleva padeciendo varios años pasa por iniciar cuanto antes negociaciones con Marruecos a través del Ministerio de Asuntos Exteriores español a fin de llegar a un acuerdo «real y efectivo» y que se puedan retomar las reagrupaciones familiares o devoluciones, que llevan paralizadas dos años, con todas las garantías para los menores y que se garantice que a la mínima oportunidad los niños no van a volver a cruzar la frontera.
Aunque la titular de Bienestar Social y Sanidad reconoce que el traslado de menores a la península sería lo mejor para acabar con la saturación que en estos momentos sufren los centros de acogida de Melilla, cree que antes de tomar una decisión como ésta es necesario «estudiar bien el problema». Por ello, en la reunión convocada por el Gobierno central tiene previsto plantear esta cuestión y hablar de la experiencia de Melilla en esta materia.
Garbín no pasó por alto que hasta ahora si no se han producido reagrupaciones ha sido por la negativa marroquí a aceptar a los menores y comentó que no dispone de nueva información sobre el anuncio que hace varios meses hizo el Gobierno central sobre la construcción de dos centros de menores en el país vecino sufragados por España.
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