Los migrantes

La presencia en la selección de fútbol de jugadores venidos de fuera o de segunda generación está teniendo un impacto abrumador

La Voz de Galicia, JOSÉ ANTONIO VENTOSO, 22-07-2024

os migrantes somos nosotros. La presencia en la selección de fútbol de jugadores venidos de fuera o de segunda generación está teniendo un impacto abrumador. Los emigrantes no son sus padres, somos nosotros. Herederos de un territorio en permanente guerra civil, sometido a conquistas e invasiones. ¿Por qué son más españoles los visigodos, vándalos o suevos del norte de Europa que los moros del norte de África?.

No sabemos lo que pasó, pero sabemos, como indica el profesor González Ferrín, lo que no pasó. Lo que no pasó fue la conquista en nombre de un poder extranjero que en el 711 era inexistente y el Islam aún no existía. Su llegada, a petición de los reyes visigodos enfrentados entre sí, dio origen a una larguísima guerra civil que solo se cerró en 1978. Los reyes visigodos a muerte entre ellos, los taifas igual. El emir de Córdoba es el primero que utiliza el título de rey de España, en el siglo IX todos hablan latín y nadie se identifica como hispano salvo los árabes. Solo con la llegada del orden Cluny y Carlomagno empieza a hablarse de una memoria cristiana.

Llevamos dos mil años echando a todos: judíos, mozárabes, moriscos, irmandiños, comuneros, liberales, republicanos. Los vencedores imponen una visión de España donde no hay lugar para el disidente, salvo la horca o el exilio. Es fundamental entender que judaísmo, cristianismo e islamismo son religiones orientales que se expandieron a Europa. Las tres son emigrantes, con San Pedro y Santiago a la cabeza. Sobre ellas, unos quieren levantar muros de fanatismo e intolerancia, otros crear la esperanza de una España tolerante, mestiza, solidaria. Su avanzadilla son gentes como Nico, Peleteiro, Fati, Jamil y tantos otros deseosos de convivir en paz.

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