Sánchez insta al PP a romper con Vox en los gobiernos locales y apoyar su reforma en extranjería

El presidente del Gobierno recibe la salida de la ultraderecha de los ejecutivos autonómicos como una buena noticia para España pero supedita el apoyo del PSOE a los populares a un cambio de políticas

Diario Vasco, Paula De las Heras Enviada especial a Washington, 12-07-2024

Pedro Sánchez saludó la decisión de Vox de romper con el PP en las cinco comunidades autónomas en las que gobernaban en coalición con «alegría y felicidad». Desde Washington, tras participar en la cumbre anual de la OTAN celebrada entre el martes y el jueves, el presidente del Gobierno afirmó que los principales beneficiarios del paso dado por la partido de Santiago Abascal no son uno u otro partido sino el conjunto de los ciudadanos.

El presidente del Gobierno eludió aun así el más mínimo reconocimiento en esa, a su juicio, buena noticia a Alberto Núñez Feijóo y los barones populares que el miércoles decidieron poner pie en pared a la exigencia de sus socios de rechazar un reparto de menores inmigrantes no acompañados que permita aliviar los centros saturados en Canarias a pesar de las amenazas de sus aliados. Es más, puso deberes al líder de la oposición: que ahora sea él quien rompa en el centenar de gobiernos locales que su formación mantiene con Vox y dé un giro a sus políticas.

Sánchez argumentó, en esa línea, que la «prueba del algodón» para evaluar la actitud de los populares será su apoyo a la reforma de la ley de extranjería impulsada por su Gobierno tras meses de negociación con el ejecutivo canario y que haría automática la distribución de menores cuando una comunidad autónoma vea sus centros de acogida desbordados en un 150% de su capacidad. «El PP tiene aquí una gran oportunidad porque toda esta crisis viene provocada por el rechazo tanto del PP como de Vox a la solidaridad con un territorio fronterizo que está sufriendo la presión de la migración».

Pedro Sánchez saludó la decisión de Vox de romper con el PP en las cinco comunidades autónomas en las que gobernaban en coalición con «alegría y felicidad». Desde Washington, tras participar en la cumbre anual de la OTAN celebrada entre el martes y el jueves, el presidente del Gobierno afirmó que los principales beneficiarios del paso dado por la partido de Santiago Abascal no son uno u otro partido sino el conjunto de los ciudadanos.

El presidente del Gobierno eludió aun así el más mínimo reconocimiento en esa, a su juicio, buena noticia a Alberto Núñez Feijóo y los barones populares que el miércoles decidieron poner pie en pared a la exigencia de sus socios de rechazar un reparto de menores inmigrantes no acompañados que permita aliviar los centros saturados en Canarias a pesar de las amenazas de sus aliados. Es más, puso deberes al líder de la oposición: que ahora sea él quien rompa en el centenar de gobiernos locales que su formación mantiene con Vox y dé un giro a sus políticas.

Sánchez argumentó, en esa línea, que la «prueba del algodón» para evaluar la actitud de los populares será su apoyo a la reforma de la ley de extranjería impulsada por su Gobierno tras meses de negociación con el ejecutivo canario y que haría automática la distribución de menores cuando una comunidad autónoma vea sus centros de acogida desbordados en un 150% de su capacidad. «El PP tiene aquí una gran oportunidad porque toda esta crisis viene provocada por el rechazo tanto del PP como de Vox a la solidaridad con un territorio fronterizo que está sufriendo la presión de la migración».

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