Del director Menores: lo que mal empieza...

Fernando Clavijo y Manuel Domínguez han batallado para conseguir el acuerdo

Canarias 7, Francisco Suárez Álamo Las Palmas de Gran Canaria, 11-07-2024

o que mal empieza, no suele acabar bien. Es, más o menos, lo que ha sucedido con la negociación para convertir en obligatoria la solidaridad de las autonomías a la hora de la acogida y, sobre todo, la distribución de los menores inmigrantes no acompañados.

La Conferencia Sectorial de la Infancia tenía en el orden del día el reparto de unos 400 menores acogidos en las islas, una distribución que se había empantanado porque y en esto hay que ser sinceros y contar las cosas como son muchos gobiernos regionales de la península prefieren ponerse de perfil. Y después tocaba informar del principio de acuerdo entre los gobiernos central y canario para una modificación legislativa, ya sea por decreto ley como pide el Ejecutivo de Fernando Clavijo o vía proposición de ley como defiende el Gobierno de Pedro Sánchez. La respuesta de la mayoría de las autonomías fue tomar nota de esa propuesta y estudiarla a fondo, pues cuesta entender por qué se les mandó el documento solo 24 horas antes. Y es ahí donde hay que remontarse al pecado original de la estrategia negociadora del Gobierno de Pedro Sánchez. Desde el minuto uno podían haber llevado la proposición de ley al Congreso apoyándose en la mayoría de la investidura, pero no lo hicieron porque eran sabedores de algo que no quisieron contar entonces para no incomodar a uno de sus socios y no enturbiar las negociaciones para la investidura de Salvador Illa en Cataluña: Junts se opone radicalmente porque reclama competencias plenas en materia migratoria y ERC tampoco lo apoya porque no quiere parecer menos que el partido de Puigdemont.

A partir de ahí, el PSOE optó por poner la pelota en el tejado del PP, una estrategia que ha derivado en la amenaza de Vox de romper sus acuerdos con los populares. Así las cosas, ha pasado lo que nunca debió ocurrir: los menores están siendo utilizados en un debate entre partidos. Sigo sin entender cómo el PSOE, tan valiente para presentar en solitario la proposición de ley de la amnistía, no hizo lo mismo hace meses con la modificación de la Ley de Extranjería. Así, hoy quizás no estaríamos en el actual callejón sin salida.

Al Gobierno canario no se le puede reprochar nada: Fernando Clavijo y Manuel Domínguez han batallado para conseguir el acuerdo, y es especialmente meritorio lo del segundo por esas amenazas de Vox a sus compañeros de partido. Este miércoles la ministra Sira Rego decía que Feijóo debería mirar a los ojos de los menores y explicarles su posición… y Sánchez también, porque tenía y tiene los resortes del poder para sacar un acuerdo que ahora vuelve a diluirse.

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