La ultraderecha gana en Francia por primera vez en la historia pero sin mayoría absoluta
Le Pen deberá esperar a la segunda vuelta del próximo domingo para consumar el cambio político ante el frente común al que llaman Macron y la izquierda
Diario Vasco, , 01-07-2024La extrema derecha está a las puertas del poder en Francia. Por primera vez en la historia de la Quinta República, esta opción ha sido la más votada en una vuelta inicial de las elecciones legislativas, según los sondeos hechos a pie de urna. Y lo ha hecho con una alta participación, que ha alcanzado el 67,5%, veinte puntos más que en 2022 y la mayor desde 1981. Ese dado refleja la relevancia que tiene esta cita con las urnas a la que le queda la segunda vuelta del próximo domingo. Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen y Jordan Bardella, la afrontará eufórico aunque sin haber logrado la mayoría absoluta a la que aspiraba.
La formación de ultraderecha y su aliado en estos comicios Éric Ciotti (derecha moderada) lograrían un 33,5% de los votos en la primera ronda, según las estimaciones de Ifop para la cadena TF1. El Nuevo Frente Popular la alianza de fuerzas de izquierda que agrupa a La Francia Insumisa, el Partido Socialista, el Partido Comunista y Europa Ecología-Los Verdes (EELV) obtendría el 28,5%.
El partido del actual presidente, Emmanuel Macron, y sus aliados naufragan al quedar relegados a un tercer puesto con el 22,1% de los sufragios. Los Republicanos (derecha moderada) y sus socios se quedarían el 9,7% de apoyos, a la espera de conocerse los resultados definitivos.
El partido de Macron y sus apoyos tenían en la Asamblea Nacional saliente una mayoría relativa. Esto dificultaba las tareas de gobierno, ya que se veían obligados a pactar con otros grupos para sacar adelante las leyes o gobernar a golpe de decreto.
Según la proyección de Ifop, Agrupación Nacional alcanzaría entre 240 y 270 escaños y la unión de izquierdas, entre 180 y 200 diputados. Para obtener mayoría absoluta se necesitan sumar al menos 289 bancos en el hemiciclo. Las siglas de Macron pasarían a ser terceros al cosechar entre 60 y 90 asientos, mientras que Los Republicanos lograrían entre 30 y 50. La posibilidad de un bloqueo es un riesgo real.
La segunda y definitiva vuelta de estos comicios se celebrará el próximo domingo. «Los franceses han mostrado, en un voto sin ambigüedades, su voluntad de pasar página a siete años de poder despreciativo y corrosivo. Sin embargo, no hay nada ganado, y la segunda vuelta será decisiva», advirtió la líder ultraderechista Marine Le Pen a sus votantes desde Hénin-Beaumont, su feudo electoral.
«Necesitamos una mayoría absoluta para que Jordan Bardella sea nombrado primer ministro por Emmanuel Macron dentro de ocho días», añadió Le Pen, reelegida diputada por su circunscripción en la primera vuelta. «Cuando el pueblo vota, el pueblo gana», añadió en la red social X.
Todos contra los ultras
Tras el batacazo electoral, Macron hizo un llamamiento a la unión de los partidos «claramente democráticos y republicanos en la segunda vuelta» para evitar que la extrema derecha gane por mayoría absoluta y se vea obligado a nombrar a Bardella, mano derecha de Le Pen, primer ministro de un gobierno de cohabitación.
«Ni un solo voto» debe ir a Agrupación Nacional, reiteró el primer ministro, Gabriel Attal, que anunció la retirada de los candidatos del partido de Macron en la segunda vuelta «si su mantenimiento en la tercera posición facilita la elección de un diputado de Agrupación Nacional frente a otro que defienda los valores de la República».
«Nuestro objetivo es claro: impedir que Le Pen y Bardella tengan mayoría absoluta en la segunda vuelta y, por tanto, que gobiernen con su funesto proyecto», avisó Attal. «Es nuestro deber moral hacer todo lo posible para evitar que ocurra lo peor», agregó. Su equipo de campaña precisó que esta consigna se aplicará asimismo en el caso de que haya que desistir a favor de un candidato de La Francia Insumisa (extrema izquierda).
Los partidos progresistas se mostraron también dispuestos a apartar a sus candidatos en la segunda vuelta cuando haya tres aspirantes clasificados para frenar así a la formación ultra en las urnas. «La extrema derecha, incluso más que ayer, está a las puertas del poder. Este es el principal desafío», advirtió el socialista y expresidente francés François Hollande.
Con los sondeos en todas la portadas de los medios de comunicación, los partidarios tanto de la extrema izquierda como de la derecha salieron a las calles. Unas 5.500 personas simpatizantes de la alianza de izquierdas se congregaron en la plaza de la República de París para protestar, según la policía. En Lyon hubo incidentes y cargas policiales. Se abre una semana de alta tensión en Francia.
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