Junto a los pobres

Diario de Noticias, Javier Ignacio Videgain Fazzini, 13-05-2024

Egied Van Broeckhoven fue un jesuita que vivió su santidad en medio de los pobres. De la misma manera que los monjes encuentran a Dios en los encuentros, Egide lo encontró en la calle. En Bruselas había barrios donde la marginalidad crecía con rapidez. Los emigrantes llegaban del sur de Europa y del norte de África y se instalaban en los alojamientos precarios. Los trabajos que aparecían para ellos eran los más duros, arriesgados y mal pagados de las fábricas. Egide trabajó en esas condiciones, como un emigrante más, ocultando su identidad, pues si se enteraban que era sacerdote no lo encontrarían en la fábrica.

A través de su amistad, compartiendo el mismo trabajo y viviendo cerca de ellos, ofreció a los inmigrantes dignidad y esperanza. No hablaba de los pobres por medio de estudios sociológicos, sino con las historias de la dicha o precariedad de la vida compartida. La muerte encontró a Egide en el centro de su apuesta, en el lugar exacto donde se cruzaba el amor y el riesgo de la fábrica.

Murió en un trágico accidente laboral el 28 de diciembre de 1927. Tenía 34 años y hacía unos meses que había terminado la tercera probación en la Compañía de Jesús.

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