Marcus Thuram
Ven al coche que te explico dos cosas
El delantero del Inter de Milán es hijo del gran Lilian Thuram, que ha guiado su carrera deportiva y del que ha heredado un compromiso social sólido
Diario Vasco, , 11-12-2023Por primera vez en lo que va de Champions League, el Inter saldrá a este partido con su mejor once. Cuando un equipo es subcampeón de Europa no es fácil imaginar cómo mejorarlo, qué necesita para dar ese último y trascendental paso. La respuesta es Marcus Thuram, el hombre elegido para rematar esa gran plantilla que discutió el título de la Copa de Europa al Manchester City hasta el último minuto. Tampoco debe de ser fácil para un futbolista asumir esa responsabilidad, pero el francés lo ha hecho. Una amenaza formidable para la Real. En Anoeta ya dejó algún destello.
Thuram dice que no le pesa su apellido. Es hijo del gran Lilian Thuram, aristocrático central del Parma y de la Juventus en el cambio de siglo, y la figura del padre sobrevuela toda su carrera. La ha guiado con tino. A los 15 años, le mandó a la cantera de Sochaux, que «está muy lejos de todo, no hay mucha presión de los medios, es una burbuja de protección. ¡Fue mi padre quien me dijo que me fuera!», reconoció Marcus a L’Equipe.
70
goles ha marcado Marcus Thuram en 284 partidos en su carrera profesional, en Sochaux, Guingamp, Borussia de Moenchenglabach, Inter y la selección francesa.
El salto a la primera división tampoco fue a un destino acorde al brillo de su apellido: se marchó al Guingamp, donde en dos temporadas en Ligue 1 marcó 17 goles en 72 partidos y llamó la atención del Borussia de Moenchengladbach, un club histórico pero que desde que se descolgó de la lucha por los puestos de honor de la Bundesliga se ha especializado en reclutar jóvenes talentos.
En sus cuatro temporadas en Alemania, marcó 44 goles en 134 partidos y se sintió preparado para bailar en los grandes salones del Europa. Llamó el Inter. «Me dijeron que llevaban siguiéndome dos años y que aunque estaba jugando por banda ellos me veían como nueve. Tenían un conocimiento muy preciso de mi potencial evolución».
Biografía
Nacio en Parma en 1997, donde su padre jugaba en aquel gran equipo junto a Buffon, Cannavaro, Dino Baggio, Verón, Chiesa, Crespo y compañía.
Mide 1,92 pero la velocidad es una de sus características.
Juega en el Inter desde esta temporada, donde ejerce de delantero centro, lejos de la banda, donde actuaba de forma habitual en Alemania.
Internacional absoluto con Francia Jugó el último Mundial, donde la selección del gallo fue subcampeona.
Aprendió en casa la pasión por la táctica del calcio y ahora lo está experimentando en primera persona en Milán. «Italia me está enseñando a ser específico en el puesto. Es una de las razones por las que elegí al Inter. Me piden que sirva de apoyo a los compañeros, que oxigene a los centrocampistas y ataque la profundidad. El puesto de nueve, tal como yo lo veo, engloba muchas cualidades diferentes. Me gusta saber hacer cosas distintas».
El dato
Fue de los primeros en poner rodilla en tierra tras el asesinato de George Floyd y usa la posición que le da el fútbol para hablar
Está a las órdenes de Simone Inzaghi, que «me aporta una visión del fútbol en la que las cosas se hacen por un motivo. Cada movimiento en el terreno de juego provoca algo. Vemos muchos vídeos y realizamos muchos ejercicios de once contra cero donde todos los desplazamientos se efectúan de forma híper precisa. El entrenador está desarrollando mi inteligencia de juego».
Thuram lleva el nueve del Inter, pero oficia junto a Lautaro Martínez, la gran figura del equipo. «Es uno de los mejores delanteros del mundo. Es el instinto. Es quirúrgico. Me gusta su calidad en el último toque, su calma en ese instante».
«Jugarás de delantero»
En los dos años que Lilian Thuram jugó en el Barcelona –sus dos últimas temporadas, de 2007 a 2009–, el niño Marcus hizo sus pinitos en La Masía. Un entrenador, impresionado por su físico, le colocó de defensa, hasta que intervino su padre. «Jugarás de delantero», le dijo, y hasta hoy.
No es tan elegante como su progenitor –eso es imposible–, pero ha heredado un físico poderoso. Mide 1,92 y la velocidad es una de sus características. También ha heredado un sólido compromiso social. Sus padres le llamaron así en homenaje a Marcus Garvey, militante por los derechos sociales y precursor del panafricanismo. Liliam Thuram es hoy un intelectual respetado en el campo de la lucha contra el racismo y sus libros venden miles de ejemplares en Francia. El eje de su pensamiento es que hay que cambiar el marco mental con el que se aborda: «El racismo es, ante todo, un problema de los blancos, al igual que el sexismo es, fundamentalmente, un problema de los hombres. Pero, claro, cuando yo digo esto, mucha gente blanca se lo toma como una cuestión personal y se siente atacada». Marcus Thuram fue uno de los primeros deportistas en Europa que puso rodilla en tierra tras el asesinato de George Floyd y considera legítimo hacer uso de la posición que le da el fútbol para tomar partido por las causas en las que cree. Defiende su libertad de expresión y habla.
Su padre le envió a comenzar su carrera a Sochaux, que «está muy lejos de todo y es una burbuja de protección»
El campeón del mundo acude habitualmente a ver jugar a su hijo y nunca se calla su opinión. Marcus recuerda que «cada vez que salgo contento de un partido porque he marcado un gol me dice: ‘Calma, ven al coche que te explico un par de cosas…’ Thuram, un apellido de peso.
(Puede haber caducado)