«¡Negro, me cago en tu madre!»: El racismo que no se ve lejos de los focos de la élite

ABC, M. Z., 30-10-2023

Con el planeta fútbol enzarzado en la interminable polémica que transita entre los insultos a Vinicius y el discutible comportamiento del futbolista brasileño del Real Madrid en los terrenos de juego, los incidentes racistas siguen salpicando al fútbol español con preocupante regularidad. A las televisiones llega todo lo que sucede en los estadios de la Primera División, y en menor medida en Segunda, pero todo lo que queda por debajo acaba diluyéndose y apenas tiene repercusión en las redes sociales.

Así ha pasado este fin de semana, por ejemplo, en sendos partidos de Primera y Tercera RFEF. En la categoría más cercana a la élite el choque entre el Alcoyano y Algeciras (1-0) dejó una triste imagen en el estadio de El Collao, después de que un futbolista local presuntamente insultara al visitante Yac Diori.

Sucedió cerca del minuto 90 del choque, cuando el de Níger se dirigió al árbitro para denunciar un insulto racista por parte de un jugador del Alcoyano. Acto seguido se desplazó al banquillo de su equipo donde rompió a llorar.

Entre lágrimas, el futbolista trataba de explicar lo sucedido a sus compañeros, que le arroparon en todo momento, e incluso a algún rival que se interesó por lo sucedido. También se ofreció a la Policía Nacional para denunciar al futbolista al que acusaba de insultarle, pero después de más de cinco minutos de parón decidió continuar el partido.

Una vez terminado el partido la tensión no se disipó, teniendo que intervenir la policía para evitar males mayores entre jugadores de ambos equipos, y el tema llegó hasta la sala de prensa. Lolo Escobar, técnico del Algeciras, explicó lo sucedido: «Un jugador del Alcoyano le ha dicho a Yac puto mono y me cago en tu puta madre. Da la casualidad de que Yac no tiene madre y lo ha pasado bastante mal por ello. Es un gesto de mala persona y mal compañero que no debe repetirse».

Por su parte, el entrenador del Alcoyano, Vicente Parras, También se refirió al asunto: «Si ha pasado y ha sido insultado se merece que le pidamos perdón. Yo no doy por mentiroso a Yac, eso es una cosa que quiero que quede clara. Si ha pasado yo simplemente lo achaco al calentón del momento, no porque Álvaro sea una persona ni maleducada ni racista. Si que es verdad que con este tipo de situaciones hay que llevar mucho más cuidado».

Sin confirmación en el acta arbitral
El Algeciras emitió después un comunicado para defender a su futbolista, del que destacó «su profesionalidad impecable durante toda su carrera», y en el que señala al jugador número 4 del equipo local, Álvaro Vega. Al mismo tiempo que confirmó que «tras las conversaciones mantenidas con la Real Federación de Fútbol ésta ha confirmado la activación del correspondiente protocolo para el análisis de los hechos y tomar aquellas decisiones que pudieran derivarse del mismo».

En su investigación la RFEF tendrá en cuenta lo redactado por el colegiado Alejandro Ojaos Valera en el acta del partido, donde no confirma que nadie escuchase un insulto racista en el terreno de juego. «En el minuto 89 el partido es detenido debido a que el jugador visitante nº 15 me comunica que el adversario nº 4 local se dirige a él en los siguientes términos ‘¡Negro, me cago en tu madre!’. Tras esto, y viendo su nerviosismo, intento hablar con él para calmarlo, a lo que me dice ‘Me ha dicho eres un mono y me cago en tu madre, y mi madre está muerta. Lo de mono me da igual pero mi madre está muerta’. Todas estas palabras no fueron escuchadas por ningún miembro del equipo arbitral por lo que no se pudo corroborar su veracidad (…) Tras hablar con jugadores de ambos equipos y con el propio jugador nº 4, nadie confirmó calificaciones de tipo racista».

Lamentablemente, el de El Collao no fue el único incidente registrado este fin de semana, pues en Tercera Federación el mismo domingo, en Coria, el Ayamonte denunció los insultos racistas recibidos desde la grada por su futbolista Jorge Iván Caicedo.

Atendido por ansiedad
El club onubense también quiso destacar la importancia de lo sucedido con un comunicado oficial sobre «los hechos lamentables y desafortunados comentarios» sufridos por su futbolista. Según explica en su nota «nuestro jugador tuvo que ser atendido en la zona de vestuarios por la ansiedad provocada por la situación sufrida al encontrarse su mujer e hijo en la zona de la tribuna donde presenciaron los insultos hacia el jugador».

El propio Ayamonte explica que los insultos fueron «desde una zona de la grada realizados por un único aficionado, el cual no ha podido ser identificado por marcharse rápidamente tras finalizar el partido». Problemas del fútbol modesto, donde no hay cien cámaras apuntando a las gradas para cazar a los autores de este tipo de actos. «Decir que la actitud de tal persona no representa a la afición del club histórico y centenario que nos enfrentamos esta misma mañana», puntualizó.

Por su parte el propio Coria rechazó en otro comunicado los «desafortunados y lamentables comentarios» hacia Caicedo, asegurando que la persona que los profirió «avergüenza a una afición centenaria» y que dedicará su «esfuerzo en conocer la identidad del protagonista».

Dos nuevos casos de incidentes racistas que ponen de manifiesto que el fútbol español tiene un problema desde la base en el que hay que seguir trabajando para conseguir erradicarlo, incluso con la dificultad de no contar con los altavoces que sí tiene este deporte en la élite.

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