Ramón Bañuelos, jefe de Investigación Criminal de la Ertzaintza en Bizkaia

«La falta de medidas sancionadoras tempranas da sensación de impunidad y provoca que sigan delinquiendo»

«Estas pandillas usan la música y las redes sociales para exhibir sus actos delictivos y dinero fácil, y captar así a los menores a los que eso les resulta atractivo»

Diario Vasco, Miguel Ángel Mata Miguel Ángel Mata San Sebastián, 26-07-2023

Ramón Bañuelos, subcomisario jefe operativo de la Sección de Investigación Criminal de la Ertzaintza en Bizkaia, desgranará hoy en los Cursos de Verano de la UPV-EHU en San Sebastián los datos relativos a la actividad de las bandas juveniles en Euskadi. Advierte de que es un fenómeno que «está de moda entre buena parte de la juventud» y va «al alza», y de que algunos de los miembros de estas pandillas «ante la ausencia de medidas sancionadoras tempranas, continúan delinquiendo hasta que van a la cárcel» por la «sensación de impunidad con la que actúan».

– ¿Hasta qué punto es preocupante que hayan surgido nuevas bandas juveniles en Gipuzkoa?

– El fenómeno de las bandas está muy focalizado hasta ahora en Bizkaia, mientras en Gipuzkoa su presencia y actividad delincuencial no ha sido elevada. No obstante, preocupa que tras haber desaparecido la actividad violenta de los Pitbull de Egia en Donostia, emerjan pandillas como los Bloods, Trinitarios y Crips, que aunque aún están en estado embrionario, son organizaciones con arraigo internacional, por lo que podrían estar conectadas con otros ‘bloques’ nacionales. Esto hace que la monitorización sobre ellos sea de gran importancia, porque el incremento de incidentes graves, incluso asesinatos, entre bandas de esta tipología en ciudades como Madrid o Barcelona, hace pensar que se puedan dar enfrentamientos de este tipo también aquí.

Filosofía
«Las bandas admiten la violencia como medio para conseguir sus objetivos o resolver conflictos»
– ¿Qué diferencia a las bandas del delincuente individual?

– Las bandas admiten la violencia como medio para conseguir sus objetivos o resolver conflictos. Hecho agravado por el uso de armas blancas y otros objetos peligrosos. Además de los delitos comunes, pueden dar lugar a peleas tumultuarias y captan a menores para cometer sus actos delictivos.

– ¿Para aprovechar el diferente tratamiento a los delitos cometidos por menores?

– Es una realidad la aparente impunidad con la que actúan algunos componentes de las pandillas, quienes ante la ausencia de medidas sancionadoras tempranas continúan delinquiendo hasta la llegada de resoluciones judiciales que suponen su ingreso en prisión.

– ¿Cómo captan las bandas a esos menores?

– Géneros musicales como el ‘trap’ y, sobre todo, el ‘drill’, amparados y difundidos por las redes sociales, sirven a las bandas y a sus referentes musicales para alardear de sus actos delictivos, hacer ostentación de dinero fácil, de la posesión y venta de drogas… Si a esto se suma la difusión de símbolos, consignas y colores, la escenografía pandillera resulta muy atractiva para determinados jóvenes.

– ¿Los menos favorecidos e integrados?

– Los pandilleros inician sus actividades grupales a edades muy tempranas, siendo un fenómeno muy relacionado con la carencia de referentes en el entorno familiar y social. Bien por ser parte de familias desestructuradas o por la falta de las mismas, relacionándose con el bajo rendimiento escolar y muy influenciado por las redes sociales.

– ¿Cómo se debería actuar?

– Para contraponer los estímulos que ofrecen las bandas, se debe incidir en la importancia que tienen los sistemas educativo y judicial en el futuro comportamiento delictivo de los jóvenes, así como en la labor preventiva de la policía para evitar que ese comportamiento se consolide.

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