La Ertzaintza detecta en Gipuzkoa la aparición de al menos tres bandas juveniles violentas

Trinitarios, Bloods y Crips estarían aún en «estado embrionario» pero ya son artífices de una docena de delitos cometidos el año pasado en Donostia, Irun y Oarsoaldea

Diario Vasco, Miguel Ángel Mata San Sebastián, 26-07-2023

La Ertzaintza ha detectado en los últimos meses la aparición en Gipuzkoa de al menos tres bandas juveniles violentas que, aunque aún estarían en «estado embrionario», son responsables ya de una docena de actos delictivos cometidos el año pasado en localidades del corredor Donostia-Irun. Se trata de las bandas latinas Trinitarios y Bloods, y de los Crips, organización nacida en EE UU entre jóvenes afroamericanos, aunque sus integrantes pueden ser de orígenes variados.

La presencia de estos grupos ha hecho que la cifra de incidentes registrados en Gipuzkoa por la Ertzaintza y las policías locales relacionados con este tipo de pandillas rompiera el año pasado la tendencia a la baja que venía experimentando desde 2019 y repuntase, desde los cinco contabilizados en 2021 a 12 en 2022, igualando el dato de 2019, antes de la pandemia. Es el único territorio vasco donde la actividad de estos grupos aumentó, mientras que en Bizkaia y Álava se redujo un 15% y un 33% respectivamente.

LAS CIFRAS
194 actos delictivos se contabilizaron el año pasado en Euskadi a cargo de bandas juvenilesEl 80% de ellos en Bizkaia (154), el 14% en Álava (28), y el 6% en Gipuzkoa (12). Es la cifra más baja desde 2019, pero en Gipuzkoa aumentaron un 140% desde las 5 del año anterior.

11 jóvenes fueron imputados el año pasado por tres intentos de homicidio en las localidades vizcaínas de Portugalete, Barakaldo y Getxo.

De esa docena, las fuerzas de seguridad vinculan a los Trinitarios con cinco casos y a los Bloods con otros tantos. Se trata principalmente de delitos de lesiones y robos con violencia o intimidación, los más habituales perpetrados por este tipo de organizaciones.

El fenómeno de las bandas juveniles sigue siendo por ahora minoritario en Gipuzkoa, como refleja el limitado número de delitos contabilizados. De hecho, a pesar de ser el único territorio vasco donde su actividad aumentó el año pasado, sigue siendo el que tiene menor presencia de pandillas y delitos. La docena registrada el año pasado se compara con los 28 incidentes en Álava y los 154 en Bizkaia, territorio que concentra el 80% de las actividades criminales de este tipo de organizaciones en Euskadi, y las más graves.

Aún y todo, responsables de la Policía vasca advierten de que «la cultura pandillera está de moda entre buena parte de la juventud, es un fenómeno al alza amparado por fenómenos musicales como el ‘trap’ y su subgénero ’drill’», y que se sirve activamente de las redes sociales para captar adeptos y generar comunidad.

Relevo en Gipuzkoa
La presencia de estas bandas se produce cuando se han desactivado los Pitbull de Egia, de Donostia
En el caso de Gipuzkoa, muestran su preocupación además porque se trata de organizaciones de ámbito internacional y, por tanto, con conexiones con células de otras ubicaciones. También porque el surgimiento de estas bandas se produce después de que se haya desactivado la actividad de los Pitbull de Egia, que por lo que se ve no ha supuesto la desaparición de este tipo de comunidades delictivas en el territorio.

La presencia y desarrollo en Euskadi de las bandas juveniles violentas será analizada hoy en San Sebastián durante los Cursos de Verano de la UPV-EHU con motivo del curso ‘Delincuencia Juvenil: Investigación Evaluativa y Retos Futuros’, organizado por el profesor de Psicología Jurídica y Criminal de la UPV, César San Juan; y la investigadora Estefanía Ocariz. Ambos miembros del Instituto Vasco de Criminología. El programa se desarrollará entre hoy y mañana.

El ponente que expondrá las cuestiones ralativas a las bandas juveniles será Ramón Bañuelos, jefe operativo de la Sección de Investigación Criminal de la Ertzaintza en Bizkaia.

Según los datos de la propia Policía autonómica, el año pasado se contabilizaron en Euskadi 194 actos delictivos vinculados al mundo pandillero, en los que participaron 1.466 personas. De estas, 629 pudieron ser identificadas frente a 837 que no. Once fueron imputadas en tres casos de intento de homicidio.

No obstante, la propia policía advierte de que la cifra real de incidentes y participantes sea probablemente mayor, dado que «los pandilleros no se denuncian entre ellos y algunas de las víctimas tampoco, por miedo a represalias».

La cifra de delitos contabilizados en Euskadi es un 15% inferior a la del año anterior y la más baja desde 2019, fruto del mayor conocimiento y vigilancia que la policía ejerce sobre estas bandas, lo que ha permitido detener a muchos miembros. También de la disminución en el número de delincuentes menores de edad integrados en las pandillas. Estas bandas se nutren de muchos menores para perpetrar sus acciones delictivas, dado el diferente tratamiento que reciben respecto a los delincuentes que ya han cumplido los 18 años. Hasta el punto de que casi la mitad de los pandilleros autores de delitos el año pasado (42,4%), eran menores de edad. El año pasado 22 menores autores de delitos tenían 13 años o menos.

Lesiones, robos y peleas
El fenómeno de las pandillas juveniles violentas empezó a monitorizarse en Euskadi en 2016 y, hasta la fecha, ha sido un problema centrado mayoritariamente en Bizkaia y, en menor medida, en Álava. Los delitos perpetrados por estas bandas son variados, siendo los mayoritarios lesiones (34% del total el año pasado) y robos con violencia o intimidación (28%y el que más crece). Les siguen riñas tumultuarias (12%) y amenazas (10%).

Las más activas en Euskadi
Les Derniers Salopards, Los Hermanos Koala, 030 Portu, ZT-Santutxu y los Bloods de Vitoria
Por gravedad, el año pasado hubo tres intentos de homicidio tras los que se imputó a 11 personas. En Portugalete, Barakaldo y Getxo. Todos perpetrados con armas blancas. En 2021 fueron dos, uno de ellos el que tuvo como víctima al joven Alex Andrei Ionita en Amorebieta, que fue apaleado por un grupo en el que algunos de los agresores pertenecían a Los Hermanos Koala, la segunda banda con más delitos en Euskadi el año pasado, por detrás de Les Derniers Salopards. Otras pandillas peligrosas son 030Portu, ZT-Santutxu, y los Bloods de Vitoria.

Varón extranjero, de entre 14 y 17 años y reincidente, el perfil del pandillero
El perfil del pandillero que comete actos delictivos en Euskadi es el de un varón de origen extranjero, de entre 14 y 17 años y reincidente, según atestiguan los datos de intervenciones realizadas por la Ertzaintza y las policías locales. La minoría de edad estaría relacionada con la sensación de impunidad con la que actúan muchos de ellos y que utilizan los dirigentes de las bandas debido al diferente tratamiento que reciben respecto a quien ya ha cumplido los 18 años. Así, cerca de un centenar de los delincuentes identificados el año pasado (93) habían delinquido al menos dos veces. Sobresale un caso, el de un miembro destacado de Les Derniers Salopards, que había intervenido en 27 delitos. Respecto al origen, el 55% de las personas detenidas (347) habían nacido en el extranjero. En este epígrafe, los latinoamericanos han dejado de ser los más numerosos (93, el 26,8%), ocupando su lugar los magrebíes (197, el 56,8%). Entre ambas comunidades suman el 83,6% de las autorías de delitos relacionados con bandas juveniles de origen extranjero. Respecto a la edad, el grupo comprendido entre 14 y 17 años es el más habitual, con 245 identificados, seguido del de 18-19, con 197. En este sentido, destaca el importante aumento de delitos cometidos por menores de 14 años. Si en 2020 se detectaron 9 casos y 3 en 2021, el año pasado la cifra se disparó hasta los 22 detenidos con 13 años o menos. Por último, la actividad criminal asociada a las pandillas es cosa de varones. Los hombres copan la práctica totalidad de los casos identificados (608), por tan solo 19 mujeres . Estas no suelen formar parte de bandas y, cuando lo hacen, acostumbran a tener papeles secundarios.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)