Málaga
La Policía desarticula un grupo criminal que introducía migrantes sirios y argelinos en la UE
En una operación que ha contado con la colaboración de la Europol, habría introducido más de 200 personas en España
El Mundo, , 04-07-2023La Policía Nacional ha asestado un severo golpe al tráfico de personas con una operación que ha contado con la coordinación de Europol, que considera este dispositivo como uno de los más relevantes del año, y la colaboración de autoridades alemanas y noruegas.
La organización criminal desbaratada introducía migrantes sirios y argelinos en España. El entramado, que estaba dirigido desde Libia y España y contaba con células en Sudán, Liberia y Almería, también se dedicaba al tráfico de drogas, armas y blanqueo de capitales.
En la operación se ha detenido a 15 personas por su presunta vinculación con la trama, 14 en la provincia de Almería (nueve en Almería capital y seis en Roquetas de Mar) y una en Málaga. Trece de los arrestados en una intervención que Europol ha calificado como “muy relevante en el ámbito europeo”, se encuentran en prisión provisional.
Los migrantes llegaban a la costa española procedentes de Argelia y para realizar este recorrido la organización los trasladaba en embarcaciones de alta velocidad pilotadas por individuos pertrechados con armas de fuego. Los agentes han constatado la realización de al menos 13 operaciones de tráfico en las que la organización habría trasladado a más de 200 personas.
Este grupo criminal ofrecía también un “pasaje VIP” para aquellos que lo solicitasen y estuviesen dispuestos a pagarlo. Así, los migrantes que optaban por esta modalidad abonaban alrededor de 20.000 euros por el viaje. El servicio VIP incluía el desembarque en un punto de la costa diferente al del resto de viajeros, alojamiento y traslado en vehículos de alta gama desde el lugar de llegada hasta el lugar acordado entre fuertes medidas de seguridad.
Dirigida desde Libia y España, donde el entramado desmantelado contaba con dos centros directivos, tenía asimismo células operativas en Sudán, Liberia y Argelia, y en su porfolio de actividades delictivas incluían también al tráfico de drogas, el de armas y el blanqueo de capitales.
Los miembros de la organización en Libia se encargaban de la captación de ciudadanos sirios en su país de origen y su traslado a Libia, pasando por Sudán o Líbano, y les facilitaban la documentación necesaria para ese viaje (visados, permisos de salida, etc.). Una vez en este país norteafricano, los migrantes permanecían alojados en pisos de seguridad de la organización hasta que los trasladaban a Argelia, donde nuevamente eran cobijados en pisos controlados por el entramado hasta el momento de partir en dirección a la península.
Por su parte, la rama establecida en España estaba especializada en el traslado de los migrantes en embarcaciones rápidas desde Argelia hasta las costas españolas, el alojamiento en el país y su posterior traslado hasta el destino final. Merced a acuerdos alcanzados con traficantes argelinos, las embarcaciones se fletaban también con migrantes de esa nacionalidad que querían llegar a España.
La organización ahora desmantelada desplegaba importantes medidas de seguridad y contravigilancia para asegurar el éxito de sus operaciones. En las playas de desembarque montaban dispositivos dirigidos a detectar la presencia policial, que incluían la organización de patrullas de vigilancia. Disponían, así mismo, de automóviles de alta cilindrada para realizar los traslados de los migrantes y contaban con fincas y naves equipadas con video vigilancia a fin de ocultar las embarcaciones.
Los agentes que han participado en la investigación han constatado que el entramado ha llevado a cabo al menos trece operaciones de tráfico de personas en las que se habrían trasladado a más de 200 migrantes.
Bajo la dirección de la titular del Juzgado de Instrucción número uno de Almería y el impulso de los fiscales delegados para asuntos de extranjería, tanto provinciales como centrales, la investigación ha finalizado con la completa identificación y localización de todos los integrantes de la estructura asentada en Almería y Málaga.
Durante los trece registros domiciliarios efectuados en ambas provincias se han incautado 522.710 euros y 1.200 dólares en metálico, una pistola, dos embarcaciones de alta velocidad, dos motores fueraborda, 575 litros de gasolina, siete vehículos, 200 gramos de hachís, 42 teléfonos móviles y dos satelitales, dos ordenadores, una tablet y diversa documentación que el grupo criminal desmantelado utilizaba para organizar sus operativos ilícitos.
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