Insultos a Martiño por ser negro: «Seguimos torciendo renglones»
La Voz de Galicia, , 03-07-2023Un gran teatro en el mundo
No deja de ser paradójico que los dos principales líderes políticos en España persigan el debate en el Senado y luego resulta que lo eluden en los platós. Creo que, en general, no comunican nada. Tan solo emiten discursos aprendidos de memoria.
Bajo una apariencia de formalismo y solemnidad, la comunicación política en la Cámara Alta queda minimizada a recíprocos reproches e improperios sin sentido.
No debaten, ni nos aclaran absolutamente nada. Es que, además, y a mí me da que es lo peor, se cargan de un plumazo los puentes de comunicación política. Con sus ridículos e hirientes sarcasmos solo contribuyen a odiarse recíprocamente, a tensionar el debate político y enfrentar a los ciudadanos.
Luego llega la hora del debate electoral, y siguen sin decirse nada. Hablan mucho y apenas si transmiten nada. Un gran teatro en el mundo, del que son sus principales intérpretes. Enrique López de Turíso. Vitoria.
Dedicado a Martiño
Leo con vergüenza que un niño sufre acoso constante desde hace varios años, y ¡solo tiene doce años! Insultos, vejaciones y más.
El color de su piel es el motivo: negro. Seguimos torciendo renglones, seguimos alimentando a pequeños lobos. ¿Clase de valores? ¿Lecciones magistrales? ¿Qué hacer? Desde la familia, grupo de amigos y colegios tendrían que volver a incidir en que no es el color, es la educación y el respeto a la vida. Muchas matrículas, mucha IA, pero seguimos perdiendo en valores. Sole Morais Vicente. Betanzos.
Derecha radical
En las sociedades occidentales ya tenemos asumido, por parte de un segmento importante de la población, que estamos inmersos en una serie de comodidades y privilegios con respecto a otras zonas del planeta. Por ello, ya no nos importa depositar la confianza política en fuerzas de extrema derecha o de derecha radical. Ya nos creemos que todo está conquistado, que nuestro bienestar ya está asegurado y ahora queremos jugar fuerte, para no aburrirnos.
Queremos que la riqueza y el bienestar continúen instaladas en nuestro propio entorno, nada de libertades estúpidas como la igualdad, los derechos sociales, la Unión Europea, las comunidades autónomas, los derechos de las mujeres, la violencia de género, los inmigrantes…
Nada nos importa, solo nosotros y nuestra propia estupidez. Está llegando una nueva ola de pijos progres, de la bandera, la pulsera y la sinrazón. Todo les vale con tal de ganar, imponiendo sus creencias e ideologías arcaicas.
La sociedad es solo de ellos y para ellos, imponiendo sus normas. Ya están aquí, ya han llegado, pues sigamos mirando al cielo. José Manuel Pena. Ribeira.
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