Biden sortea la crisis migratoria en la frontera entre EE UU y México por el fin del artículo 42

El fuerte despliegue evita la anunciada avalancha prevista por el fin de la medida de Trump que permitía la expulsión en caliente

Diario Vasco, Mercedes Gallego Enviada especial. El Paso, 15-05-2023

Los militares estaban en posición. Las patrullas fronterizas también. Los funcionarios de aduanas llegaron a cerrar temporalmente los puentes entre El Paso y Ciudad Juárez, pero sólo como simulacro para engrasar la respuesta a un potencial aluvión de inmigrantes dispuestos a entrar en masa. Nada de eso ocurrió en la noche del jueves, cuando expiraron las medidas de excepción que durante la pandemia permitieron expulsiones en caliente. «Creo que la oleada ya la hemos visto», calculó un miembro de la agencia fronteriza Customs and Border Protection, que protege el perímetro de 3.000 kilómetros entre México y Estados Unidos.

Los datos avalan su intuición. Hasta este viernes por la mañana la agencia federal había aprehendido 67.759 personas en toda la frontera, a un ritmo de casi diez mil diarias, según el jefe de la patrullas fronterizas Raúl Ortiz. Eso supone casi el doble de lo que se registró de media en marzo y ligeramente inferior a la estimación de 11.000 diarias que temían encontrarse las autoridades.

Noticia Relacionada

Polvo, sudor y miedo en El Paso
Miguel Pérez
Como referencia, la cifra acumulada por Estados Unidos en menos de cinco días es mucho mayor que el total de saltos a la valla en Ceuta y Melilla en casi una década, contabilizados por el Ministerio de Interior desde 2013 a 2022, que ascendió a 6.860. Eso no incluye a quienes lo intentaron en avalancha sin llegar a tierra española.

Los patrulleros norteamericanos ni siquiera tuvieron que ir a buscarlos. Motivados por el falso rumor de que quienes se entregaran recibirían papeles, venezolanos, colombianos, haitianos y centroamericanos llegados hasta Ciudad Juárez caminaron durante horas a pleno sol del desierto para presentarse en la única puertas abierta de EE UU que tenían a mano. Y «a mano», es un eufemismo. Si anteriormente podían entregarse en pleno centro de Ciudad Juárez, nada más bajarse del autobús y dirigirse al puente, la oportunidad se ha ido alejando cada vez más, acumulando kilómetros adicionales día por día. De la puerta 40 a la 42, y de ésa a la 48 en la última noche del Título 42. En ese oscuro y peligroso reducto, tierra de cárteles, se aglomeraban los últimos que intentaban entrar al país antes de que expirase la medida excepcional de la pandemia, que permitía expulsarles por motivos de salud pública sin tener que tramitar sus peticiones de asilo político.

Inmigrantes esposados
Por la puerta fronteriza que comparte número con el título expirado salió el último día una decena de autobuses cargados de inmigrantes esposados. El jefe de la agencia fronteriza, Raúl Ortiz, informó a media tarde que hasta esa hora habían transportado a 1.500 inmigrantes y todavía les quedaban otros 1.000 esperando pacientemente entre la alambrada que bordea el Río Bravo y la barda de nueve metros de altura erigida a lo largo de la autopista César Chávez. En total, 2.500 interceptados en menos de día, un récord absoluto para el sector de El Paso, que la semana pasada había batido su propio récord con 1.500 diarios.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)