«Mi sueño era tener una familia, trabajar y seguir adelante»

Mujeres migrantes tejen lazos y comparten experiencias tras haber salido de sus países y logrado una nueva vida en Portugalete

El Correo, Diana Martínez Portugalete, 02-05-2023

Hay diferentes motivos por los que alguien deja atrás su país y emigra a un nuevo destino. En el caso de Teresa Eladia Ávila González, vino a Euskadi «simplemente por amor», relata, pues conoció a un vasco en Cuba que le propuso matrimonio y vivir en Portugalete. Desde que llegó aquí ha tenido «muy buena acogida» tanto por parte de la familia de su marido como de sus vecinos, «que son maravillosos». Recalca la amistad y los lazos que ha creado: «Nos dan la mano, nos ayudan, nos escuchan… Tenemos que ser muy agradecidos con este país, que nos ha dado una acogida increíble».

Esta cubana forma parte del grupo de mujeres migrantes que han participado en ‘Loturak Emakumeok II Portugalete’, un programa impulsado por el Ayuntamiento que busca reflexionar y construir narrativas sobre cómo son acogidas las féminas que llegan a la localidad jarrillera desde otros países. Como Janeth Panesso Medina. Aunque es colombiana, se considera «vasca de corazón y jarrillera por convicción». Llegó a Bilbao hace ya 23 años. Fue en 2004 cuando se instaló en Portugalete. «Dejé Colombia porque yo no quería que mi hijo hiciera la mili, donde allí es obligatoria. Y con el problema de violencia que hay, me dije que yo no he parido a un hijo para que la guerrilla me lo mate. Ese fue uno de los principales motivos por los que decidí venir a España».

En su país natal ella tenía un cargo de responsabilidad en una multinacional, pero al llegar aquí tuvo que trabajar como empleada del hogar. «No quería jubilarme así y empecé a estudiar Atención Sociosanitaria en domicilios». Tras superar el grado de Formación Profesional, la animaron a acudir a la universidad. Posteriormente logró un máster y ahora está sacándose el Doctorado. «Quiero animar a todos los migrantes a que sigan evolucionando y creciendo como personas. Aunque no es fácil…», afirma recordando que para salir adelante trabajaba por las mañanas, estudiaba por las tardes y alternaba esa vida con la crianza de sus dos hijos. Ahora, dos décadas después, disfruta de una vida tranquila en Portugalete.

«Encontré lo que buscaba»
«Dejar lo que más quieres en tu país es triste, pero siempre se viene con una mentalidad, un propósito», afirma Guadalupe López Medina, de Honduras, donde dejó a su familia para asentarse en la Margen Izquierda. «Fue muy duro porque no conoces la cultura, pero en Portugalete hallé mucha gente buena. Aquí pude encontrar lo que estaba buscando».

Con el fin de consolidar la construcción de una comunidad de mujeres migradas, refugiadas y acogedoras en Portugalete, el programa visibiliza las experiencias de varias féminas que han dejado todo atrás para asentarse en la comarca. Estos vídeos muestran diferentes emociones como alegría, tristeza, desarraigo, esperanza, agradecimiento y dolor. «Me sacaron de mi país a la fuerza. Si no salía, iba a encontrar la muerte, como la encontraron mis dos hijos, mis cinco sobrinos y mi hermano», lamenta Adiela de Jesús Isaza Arango, de Colombia. Llegó hace tres años a España. «No quise ni busqué esta vida, pero tengo mucho por lo que luchar. Me quedan dos hijas y unos nietos bien hermosos, la vida continúa».

Fadua, marroquí de 33 años, salió de Tetuán, su pueblo natal, para demostrarle a sus padres que tiene el «valor de conseguir mi vida sola». En Madrid logró su objetivo. Trabajó y encontró a su marido, con quien se asentó en Portugalete en 2015. Sus hijos, Imran, Yassin y Mohammed, son su vida. «Mi sueño era tener una familia, trabajar y seguir adelante. Lo conseguí».

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