Gorka Urrutia - Investigador y director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Deusto
«No me consta que haya habido problemas entre fieles de distintas religiones»
Gorka Urrutia es investigador y director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Deusto. Desde 2012 participa en la mesa de confesiones, donde el número de cultos presentes no ha parado de crecer. El último en llegar ha sido el taoísmo
El Correo, , 11-04-2023- ¿Hay cambios significativos en el número de creyentes de cada confesión en Bilbao?
Esta evolución habría que verla mirando varias décadas. Ha habido un crecimiento de los protestantes, musulmanes, testigos de Jehová y budistas, y un descenso de los católicos. Si hace 30 años el número de las personas que se autoidentificaban como católicas era alrededor del 75-80% de la población, actualmente está alrededor del 50-55%. En el caso de las religiones minoritarias de un 0,5% habrá pasado al 5 o 6% de la población.
- ¿Hay alguna razón para ello?
El incremento de los fieles de las religiones minoritarias fundamentalmente se ha producido debido al fenómeno de la inmigración. La población proveniente mayoritariamente de los países musulmanes u ortodoxos que ha venido a vivir a nuestro municipio ha traído otras religiones.
- ¿Hay problemas entre fieles de las distintas religiones que tienen centros próximos?
No me consta que los haya habido. Lo que sí hay es iniciativa. Unas de ellas son de diálogo interreligioso, de espacios de colaboración de diferentes tradiciones religiosas a través de fundaciones, como la Ellacuría; o a través de las iglesias protestantes, la comunidad musulmana y la católica, que sí que ha tenido un impulso en el ámbito del ecumenismo en relación con las iglesias cristianas, pero también de otras tradiciones religiosas. Yo creo que la iniciativa más relevante es la que se ha producido en el Ayuntamiento de Bilbao en colaboración con el instituto y con la fundación Ellacuría de la creación de una mesa de diversidad religiosa.
- ¿Qué se hace en estas reuniones?
Las dinámicas de las reuniones contemplan, en primer lugar, conocer la realidad socio-religiosa del municipio, cuáles son las confesiones que están implantadas y las iniciativas de políticas públicas del Ayuntamiento en materia de la diversidad religiosa, convivencia e interculturalidad. Y luego otra serie de iniciativas como una que ha impulsado la Fundación Pluralismo y Convivencia, que se llama ‘Municipios por la tolerancia’ y, en concreto, la carta para la gestión pública de la diversidad religiosa y, sobre todo, el plan de acción que contempla esta carta.
- ¿Cómo es el proceso de registro de los centros religiosos?
La inscripción de las comunidades religiosas a nivel estatal se realiza a través del registro de entidades religiosas, que es del Ministerio de Justicia. Eso es lo que les da la personalidad jurídica y lo que les permite operar en este caso en nuestro municipio. Al margen de ello, el Ayuntamiento de Bilbao hace un seguimiento para saber cuáles son las confesiones o las comunidades religiosas que se implantan en la ciudad.
- ¿Cómo se mide el mensaje que se comparte dentro de un centro de culto?
No me consta que haya algún sistema de seguimiento de qué es lo que ocurre dentro de las iglesias, igual que en otros espacios. En una empresa o en una asociación cultural, discursos de odio se pueden dar en muchas partes. Creo que el seguimiento mayor es el que se hace en el espacio público. En los centros de culto no hay de eso, todo lo contrario, salvo en algún caso particular, muy concreto, en el que la Policía tenga indicios para hacer algún tipo de investigación.
- ¿Están distribuidos los centros religiosos en lugares estratégicos en Bilbao?
Los centros de culto se abren donde es posible. Y Bilbao no es una ciudad en la que haya muchos espacios. Por ejemplo, las iglesias evangélicas tienden a abrir sus centros donde viven sus fieles, en un barrio determinado. Los musulmanes se instalan donde pueden. También puede ocurrir que se abra un centro de culto en un barrio donde según los datos se encuentra la mayor población de esta religión, pero no siempre.
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