Vall d'Hebron atendió el año pasado a 270 embarazadas con vulnerabilidad psicosocial

El Periodico, Beatriz Pérez, 07-03-2023

El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona atendió, el año pasado, a un total de 270 mujeres en riesgo de vulnerabilidad psicosocial durante el embarazo y el primer año de posparto de manera multidisciplinar y coordinada, un 87% más que el año previo. Esto ha sido posible gracias a la pionera Unidad de Obstetricia Social y Salud mental, creada en 2021 y en la que trabajan psiquiatras, psicólogos, especialistas en neonatología, obstetricias, enfermeras y trabajadores sociales. El 10% de las mujeres que parieron en Vall d’Hebron en 2022 necesitaron la atención de trabajo social sanitario.

Durante los nueve meses de embarazo, la mujer experimenta cambios fisiológicos, metabólicos y morfológicos, que pueden ir acompañados de un carrusel de emociones contradictorias, las cuales afectan más a mujeres menores de edad o en situación de vulnerabilidad social. Para garantizar que estas mujeres reciben una atención social, psicológica y sanitaria que asegure su bienestar y el del futuro bebé, la Unidad de Obstetricia Social y Salud Mental trabaja coordinada desde la primera visita de control del embarazo y acompaña a las madres durante el posparto.

En caso de pacientes de salud mental, también trabajan en asesoramiento preconcepcional. El objetivo es mejorar un entorno social desfavorable que puede agravar un problema de salud y, sobre todo, ayudar a las mujeres y sus familias a adaptarse a la llegada del bebé y a establecer un vínculo. Según Vall d’Hebron, un vínculo sano y firme es clave para la supervivencia del bebé y el desarrollo de una buena salud mental, emocional y social.

Esta unidad de Vall d’Hebron interviene en diferentes casos. Por ejemplo, cuando la mujer es menor de edad, o cuando se detecta un problema de salud mental, o cuando la madre tiene una adicción. También cuando la madre es víctima de violencia machista, cuando sufre una situación social sobrevenida durante el embarazo o un control médico insuficiente durante la gestación.

“Esta última casuística la podemos encontrar en mujeres refugiadas o migrantes que en su país de origen no tienen una cultura de control sanitario del embarazo, tal como está integrado aquí”, apunta Elena Sánchez, trabajadora social sanitaria. Estas mujeres tienen un control de un embarazo de alto riesgo. “Las visitamos cada mes y establecemos con ellas un buen vínculo médico – paciente”, explica Maia Brik, especialista en Obstetricia y Medicina Materno – fetal.

Una vez se detecta un embarazo de riesgo por vulnerabilidad psicosocial, según el contexto, se trabaja una primera visita conjunta con la obstetra, la psicóloga y/o psiquiatra y la trabajadora social sanitaria. Y después se programan visitas con los diferentes especialistas el mismo día. Uno de los objetivos es trabajar de manera proactiva para detectar casos y empezar a intervenir antes del parto.

“Antes, nos encontrábamos que detectábamos mujeres en situación de vulnerabilidad psicosocial en el momento de la interconsulta que realiza el equipo de Pediatría y Obstetricia cuando la mujer mujer a luz”, comenta Sánchez. “Ahora, gracias a un trabajo proactivo, coordinado e interdisciplinario, llegamos a más mujeres. Nuestro propósito es asegurarnos que las mujeres durante el embarazo, el trabajo del parto y el posparto reciben una atención psicosocial adaptada a su momento vital”.

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