La población extranjera crece en Gipuzkoa un 25% en diez años

El padrón del territorio desciende por segundo año consecutivo hasta las 724.418 personas, de las cuales el 8,5% son de nacionalidad foránea

Diario Vasco, AITOR ANSA, 25-01-2023

El padrón de Gipuzkoa desciende por segundo año consecutivo desde que estallara la crisis sanitaria a pesar de que la población extranjera continúa ganando peso ininterrumpidamente en el territorio desde 2014. En la última década la población con nacionalidad foránea ha crecido un 25% hasta alcanzar a 1 de enero de 2022 las 61.341 personas, la cifra más alta jamás alcanzada. Todo ello a pesar de que el ritmo de llegada al territorio se haya visto disminuido a raíz de la pandemia. Desde comienzos de 2020 el número de residentes extranjeros en Gipuzkoa ha aumentado en 1.056 individuos.

La migración se ha convertido en un fenómeno cada vez más presente en el territorio, que tiene un efecto directo en la situación demográfica guipuzcoana. Mientras los nacimientos caen, el aumento de las personas extranjeras logra sostener el descenso de población que sufre Gipuzkoa desde que la irrupción del coronavirus. Según los datos del padrón continuo publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el territorio contaba a 1 de enero de 2022 con 724.418 personas censadas, 2.703 menos que las que había registradas a comienzos de 2020, cuando Gipuzkoa alcanzó el pico de habitantes residentes de toda la serie histórica. Durante el primer año pandémico se perdieron 1.088 individuos, mientras que en el segundo fueron 1.615 las personas que dejaron de aparecer en el empadronamiento guipuzcoano. En el conjunto de Euskadi el censo se sitúa en las 2.208.174 personas, con una curva también descendente desde la aparición del coronavirus, cuando el INE contabilizó 2.220.504 habitantes empadronados.

Esta caída registrada en el territorio tiene una explicación clara. Gipuzkoa pierde habitantes con nacionalidad estatal a un ritmo mayor del número de extranjeros que deciden empadronarse en nuestro territorio. De hecho, Gipuzkoa registra la cifra de empadronados de nacionalidad española más baja de su historia. Son 663.077 a 1 de enero de 2022, según los datos publicados por el INE, un guarismo que no hace más que descender desde el año 2017. A pesar de ello, este colectivo de población continúa representando casi el 92% del total de ciudadanos. A todo ello se suma la crisis de natalidad en la que está sumida tanto Gipuzkoa como Euskadi desde la crisis financiera de 2008 y que la pandemia ha agudizado si cabe más.

Las estadísticas del INE muestran también a las claras uno de los mayores retos de la sociedad, que no es otro que el continuo envejecimiento de la población. Si hace una década las personas mayores de 50 años y empadronadas en Gipuzkoa representaban el 39,9% del total, ese porcentaje ha ascendido hasta más del 45% en tan solo diez años. A 1 de enero de 2022, eran 327.730 los residentes en el territorio que superaban esa edad. No en vano, el territorio guipuzcoano no había contabilizado tantos residentes centenarios como hasta ahora, un total de 301. Son el doble de los que había registrados en 2012.

Errenteria, la que más pierde
La caída de población en Gipuzkoa responde también a que los grandes municipios del territorio han perdido habitantes en favor de los más pequeños, que han sumado censo desde que estallara la crisis sanitaria. Así las cosas, Errenteria es la población que más vecinos ha perdido en estos últimos años. Son 517 menos respecto a 2020, un descenso del 1,31% respecto a los 39.013 habitantes contabilizados a comienzos del pasado año. Los descensos son también considerables en Eibar (-487), Donostia (-391),Pasaia (-324), Arrasate (-313), Irun (-275) o Zarautz (-259). Proporcionalmente, Beizama es el municipio que más población ha perdido, hasta un 6,85% del total, a pesar de perder tan solo una decena de vecinos. Le siguen Leintz-Gatzaga (-5,07%), Arama (-4,95%) y Olaberria (-4,49%).

LAS CLAVES
Pandemia El padrón de Gipuzkoa ha perdido 2.703 personas desde que estallara la crisis sanitaria

Envejecimiento El territorio cuenta con 301 residentes centenarios, el doble que hace una década

Astigarraga Es el municipio que más vecinos ha ganado, 388, al convertirse en un barrio residencial para los jóvenes

En la otra cara de la moneda, el municipio que sale mejor parado es Astigarraga. Hace años que comenzó a convertirse en una especie de barrio residencial para muchos jóvenes de Donostia, que cada vez se encuentran con más dificultades para optar a una vivienda en la capital guipuzcoana por el elevado precio de estas. Así, desde la irrupción de la pandemia ha ganado 388 habitantes, al igual que lo ha hecho Lasarte-Oria, en este caso con 355 vecinos más que a comienzos de 2020. Junto a ellos, Lazkao (+132) es el municipio con mejor saldo censal.

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