2022, año de regresos y de futuro
Diario Vasco, , 31-12-2022Hace un tiempo que la palabra ‘normal’ significa algo diferente. Tanto si tomamos la referencia de la vieja normalidad como si hablamos de la nueva, 2022 no ha sido un año normal.
En términos pandémicos ha sido (salvo que las últimas noticias nos empujen ahora en otra dirección) el del final de la mayoría de restricciones. Volvieron Carnavales, Sagardo Eguna, sanmarciales, Euskal Jira, fiestas de tantos barrios… También volvieron cosas no tan positivas, como los colapsos veraniegos del tráfico, que tanto enfadaron a miles de irundarras en el mes de agosto.
Este año no se ha desarrollado sólo en términos de pasado. Ha generado noticias potentes en clave de futuro. El Pleno aprobó la ordenación de la primera fase de Vía Irun y en unos días llegará en forma de exposición a la plaza Txanaleta. Otro paso de gigante se ha dado este mes: el Adif ha adjudicado las obras de la nueva estación. Si en una obra municipal pasa en torno a un mes desde la adjudicación hasta el comienzo efectivo, cabe conceder algo más de plazo a una de 30 meses de duración y 65,3 millones de inversión, pero el arranque de los trabajos está ya a la vuelta de la esquina.
Más que Vía Irun
El alcalde, José Antonio Santano, empezó con las mismas dos ideas su balance del año. Valoró que el regreso de la actividad a pleno rendimiento ha tenido en Irun «una incidencia especial con eventos» como La Vuelta, Irun Zuzenean, esta campaña de Navidad y tantos otros que «nos reafirman como una ciudad donde pasan cosas singulares, cosas positivas».
Destacó, por supuesto, los dos «grandes hitos» ligados con el espacio ferroviario y reivindicó otros avances urbanísticos: «la modificación del Plan General en Txenperenea, el Plan de Protección de Olaberria, el Plan Especial de Korrokoitz, el Proyecto de Urbanización de San Miguel Anaka, que acerca las primeras obras…»
En reurbanizaciones y equipamientos, el área de Obras se ha movido este año en cifras de récord. Santano, sin embargo, no miró tanto lo cuantitativo como el valor especial de algunas inversiones. Por un lado, reformas de la vía pública repartidas por barrios (villas de Anaka, Gabarrari, Bertsolari Uztapide, Santa Elena, entorno de San Juan…), varias de ellas «en la línea de ampliar los espacios peatonales y crear zonas más amables». Por otro, la recuperación del patrimonio, «desde el castillo de Gazteluzahar hasta el proyecto de las termas romanas (a punto de licitar las obras), pasando por la villa Ikust-Alaia, futuro museo de la ciudad, o el edificio de Emigración», donde, avanzó Santano, el año entrante servirá para habilitar el centro cívico del barrio.
Subrayó la Casa de las Mujeres que se inaugurará en 2023 en la plaza Istillaga y la contextualizó en un año de «avances en clave de igualdad»: la beca Julia Iruretagoyena y el premio del Ministerio de Igualdad por el protocolo de atención a las víctimas de violencia de género.
En otro tema candente, el de la emergencia climática y la movilidad sostenible, recordó la aprobación del PACES (Plan de Acción por el Clima y la Energía Sotenible), la «inversión para dar un gran paso en la transformación a tecnología LED de la ilumniación pública municipal» y la compra de nuevos autobuses eléctricos «para electrificar la L2 y lograr así que el 90% de los viajeros de IrunBus se muevan de forma sostenible. 2023 traerá el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS)» y también «novedades en las líneas de autobús para conectar Mendibil, Ficoba y la parte alta de Elitxu».
No olvidó las efemérides de este 2022: 150 años del nacimiento de Pío Baroja, centenario de Irungo Atsegiña y de San Vicente de Paúl, 25 aniversario del SAC y «de aquel Challenge Day de buen recuerdo», apuntó con una sonrisa.
Osakidetza y frontera
Santano se puso serio para tratar otros asuntos. Primero el sanitario. «No recuerdo haber hecho nunca un balance del año citando a Osakidetza», dijo. Pero esta vez era obligado. De un lado, «las movilizaciones de médicos y ciudadanos hasta que consiguieron que la consejería paralizara el proyecto de reforma del bloque quirúrgico del Hospital Comarcal», que iba a dejar al Bidasoa sin quirófanos durante 18 meses. Más recientemente, las carencias en la atención primaria y otros servicios «han activado nuevas movilizaciones de Osasun Bidasoa». No se le pasó reclamar a Sanidad «el tercer ambulatorio, para descongestionar los actuales y para dar el espacio que merecen a servicios que, como Salud Mental, están en locales municipales que no están a la altura de lo necesario».
También se refirió Santano a los migrantes en tránsito y empezó por lamentar «dos nuevos fallecimientos que se han producido este año» entre esos cientos de personas que llegan a Irun en su camino hacia otros países de Europa. «En las últimas semanas hemos visto un descenso enorme en el número de migrantes y que los franceses han cerrado los controles fronterizos. Estamos intentando que reabran el puente Avenida».
«Hemos trabajado durante décadas para eliminar la frontera y el fenómeno de la migración, la pandemia y otras circunstancias nos han recordado de la peor manera que sigue ahí». También las colas de agosto tienen mucho que ver con esa muga. «Hemos hablado con Diputación, con el Gobierno central y con el prefecto de Nueva Aquitania; el Gobierno Vasco nos dio cita para el mes que viene. No queremos que se repitan, al menos no con la misma gravedad y estamos trabajando en todos los frentes posibles», aseguró. «Lo que pasó este verano es inaceptable».
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