«Doy gracias por tener trabajo»

Asif Sabir llegó de Pakistán a Gipuzkoa en 2015. Tras diferentes cursos y prácticas, ha logrado un contrato «fijo» de camarero en Urnieta

Diario Vasco, Macarena Tejada MACARENA TEJADA, 05-12-2022

Hace ya siete años que Asif Sabir dejó su Pakistán natal para asentarse en Gipuzkoa. Durante dos meses recorrió medio mundo «país a país. Andando, en tren, camión, coche y moto». Junto a un «familiar lejano», salió de casa, cruzó de Turquía a Grecia en patera, «y de Pakistán a Irán también por el mar». Fue «una odisea. No se lo recomendaría ni a mi peor enemigo». Tenía unos 20 años cuando llegó a Gipuzkoa, concretamente a un centro de acogida de Donostia. De ahí, de la mano de la fundación Peñascal, se mudó a Urretxu, Alegia, Errenteria, Leaburu y Urnieta, donde vive desde hace un mes gracias al trabajo «fijo» de camarero que ha encontrado en una sidrería, donde está «feliz».

Antes, estudió diferentes cursos de restauración y cocina y también estuvo tres años de prácticas y ahora, da las «gracias por tener trabajo». Como Asif, 1.118 personas en riesgo de exclusión han conseguido empleo en Gipuzkoa en el marco de la estrategia ‘Elkar Ekin Lanean’ de la Diputación de Gipuzkoa.

Él dejó a su familia y amigos en Pakistán cuando estaba estudiando el Bachillerato. «Fue una decisión repentina. Todo ocurrió en una semana», recuerda en un castellano casi perfecto. «He estudiado durante varios meses español», explica, «y usarlo en el día a día ayuda a mejorar». Cuando llegó a Gipuzkoa, al principio se comunicaba en inglés, y «poco a poco» fue adquiriendo nociones de castellano. El camino recorrido «no ha sido fácil», aunque «ha merecido la pena», dice ahora, si bien no recomendaría a nadie pasar por la experiencia de dejar a sus seres queridos para comenzar una nueva vida en un lugar totalmente desconocido.

Sus padres están «orgullosos» de él. Sus hermanos también. Sin embargo, cuando les contó sus intenciones de irse de Pakistán todos le dijeron que «no lo hiciera. Era peligroso». Él insistió y su familia al final aceptó. «Pero tenían razón. Pones tu vida en riesgo».

Quizá por eso agradece la labor de las diferentes instituciones y asociaciones como Peñascal, que le han ayudado a salir adelante durante todo este tiempo. «No solo con temas de trabajo, también con la documentación». Asif está en situación regular, tiene todos sus papeles en regla, pero hubo un momento en el que tuvo problemas con el pasaporte y los trabajadores sociales de Peñascal le ayudaron a gestionarlo. «Doy gracias por tener trabajo y por el apoyo recibido de toda esta gente», insiste.

Bajo la estrategia de empleabilidad ‘Elkar Ekin Lanean’ del departamento de Políticas Sociales y Promoción Económica se ha atendido a 5.000 personas en riesgo de exclusión y vulnerabilidad el último año. El 60,7% han sido mujeres y más de un millar han logrado firmar contratos de trabajo.

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