Todos podemos ser refugiados, la historia gráfica de Hakim

Fabien Toulemé reconstruye la historia de un refugiado sirio en ‘La odisea de Hakim’

La Vanguardia, JORDI CANYISSÀ, 23-11-2022

La novela gráfica ha mostrado una sensibilidad especial para relatar las vidas de quienes han abandonado su país de origen. En Persépolis, Marjane Satrapi evoca con brillantez su infancia en Irán. En El árabe del futuro, Riad Sattouf describe con finura su periplo por Oriente Medio. Es inevitable tener a Satrapi y Sattouf en mente al abordar la lectura de La odisea de Hakim (Bruguera), primer volumen de un ambicioso proyecto narrativo que no debería pasar desapercibido a quien busque un relato humano que es además un retrato honesto y preciso de nuestro tiempo.

Doble página del cómic ‘La odisea de Hakim’
Doble página del cómic ‘La odisea de Hakim’ Bruguera / PRH
La odisea de Hakim reconstruye la historia de un refugiado sirio desde su país natal hasta Francia. Su autor, el dibujante y guionista Fabien Toulemé, entrevistó a Hakim a lo largo de varias sesiones para reconstruir su relato y dar forma a este libro de cómic. Toulemé adopta la misma actitud y el mismo rigor que un periodista ante un reportaje, la única diferencia es que él se expresa en viñetas. Ese tono de reportaje hace que, una vez empezamos a leer el libro, el referente que nos viene a la cabeza ya no es tanto Satrapi o Sattouf como Guy Delisle, autor de reportajes dibujados como Pyongyang o Crónicas de Jerusalén. Con su trabajo, Toulemé confirma la buena relación que el reportaje en forma de cómic tiene en Francia, en donde hay revistas dedicadas a este tipo de trabajos.

Buscando una aproximación personal, pero aprovechando la vía abierta por esos precedentes, Toulemé firma en La odisea de Hakim un cómic emotivo narrado con gran inteligencia. Un trabajo periodístico que nos permite comprender una realidad compleja y a menudo ignorada: la de los refugiados que deben huir de su país en busca de unas mejores condiciones de vida o, simplemente, para poder así conservar su vida. Lo advierte Hakim en el libro: “Cualquiera puede convertirse en refugiado… Solo hace falta que tu país se desmorone. Y o te caes con él, o te marchas”.

Una página del cómic-reportaje ‘La odisea de Hakim’
Una página del cómic-reportaje de Fabien Toulemé Bruguera / PRH
Toulemé utiliza un dibujo claro y amable, depurado pero no simple, porque demuestra una gran habilidad en la composición de las viñetas cuando es necesario. La línea es dulce y redondeada. El color se reduce prácticamente a dos: el azul y un ocre terroso que parece evocar la árida tierra donde nació. El rojo se reserva para el entrevistador, como remarcando que es un elemento ajeno a lo que se cuenta. La sencillez del estilo hace más cercano el relato y evita recargarlo con un dramatismo o una truculencia que podrían parecer impostados. Sin embargo, pese a su dibujo amable, la historia no esconde la dureza de lo vivido por Hakim ni lo suaviza: simplemente lo comunica de una manera tan directa y franca que resulta imposible no empatizar.

Cualquiera puede convertirse en refugiado… Solo hace falta que tu país se desmorone”
Y lo que cuenta Hakim es una historia que tiene sus raíces en un conflicto religioso entre sunitas, chiitas y alauitas, que estalla con la llegada al poder del dictador Hafez el Assad, padre del actual presidente sirio y las revueltas de 2011 contra el régimen. El libro relata las delaciones de los ciudadanos, las requisiciones indiscriminadas del gobierno, las torturas y los encarcelamientos sumarísimos. También los asesinatos a los manifestantes que piden más libertad. En poco tiempo todo se viene abajo y Hakim comprende que la única salida es huir, aunque eso implique abandonar la familia y arriesgarse a un futuro incierto.

Huyendo de su país, empieza la odisea: Siria, el Líbano, Jordania, Turquía… Los cambios confirman lo difícil que resulta echar raíces fuera del propio país. Obligado a aceptar cualquier trabajo por un sueldo miserable, Hakim es percibido como un incordio o incluso como una amenaza. Cada vez que cambia de país el motivo es el mismo: trabajar, vivir con dignidad y tener una familia.

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