Meloni, «furiosa» con Francia, dice que Italia no puede ser la única que acoja inmigrantes

Todas el Gobierno considera desproporcionada la reacción de París de acusarlos de «insolidarios»

La Voz de Galicia, VALENTINA SAINI, 11-11-2022

Giorgia Meloni, la primera ministra ultraderechista al frente de un Gobierno que se ha comprometido a reprimir la inmigración ilegal, está «furiosa». No acepta que Francia acuse a Italia de insolidaridad ya que, como dijo ayer, se permitió la entrada de noventa mil migrantes en el país transalpino desde principios de año. «¿Qué es lo que provoca el enfado? Acaso Italia debe ser el único puerto posible para el desembarco de migrantes?», dijo Meloni en una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de ayer. Meloni también señaló que el Ocean Viking es «la primera nave que atraca en Francia», en referencia al barco humanitario que llegó al puerto de Tolón.

Todo el Gobierno italiano expresó su asombro ante la dura reacción de París. El jueves, el ministro francés del Interior, Gerald Darmarin, definió la decisión de Roma de no abrir sus puertos como «incomprensible e inhumana» y prometió la suspensión de la acogida de 3.500 refugiados procedentes de Italia, invitando a otros países de la UE a hacer lo mismo.

Desproporcionada

Todas las fuerzas políticas consideran desproporcionada la reacción de París: no solo el ministro del Interior o el de Asuntos Europeos, sino incluso el de Exteriores, dirigido por el europeísta Antonio Tajani. Un diputado de la derecha dijo a La Voz: «Italia siempre ha sido sensible a la cuestión de los migrantes, no solo acogiendo sino salvando a tantos en el mar. ¿No es esta una contribución humanitaria por parte de Italia?»

El diputado destacó que es cierto que las 230 personas del Ocean Viking llegaron a Tolón, pero casi quinientos más desembarcaron de tres barcos más en puertos italianos. «Y me gustaría recordar que hace unos años se habló de galardonar a la Marina italiana con el Premio Nobel de la Paz, por todo lo que hace en el Mediterráneo», dice.

Muchos analistas señalan que en el Gobierno dirigido por Meloni está un partido, la Liga, que necesariamente debe mostrar dureza sobre el tema si no quiere perder más votos. Sin duda, el enfrentamiento con Francia puede hacer más popular a Meloni porque los italianos de derechas tienen poca simpatía por Macron.

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