Opinión
¡Vivan los sudamericanos!
La Voz de Galicia, , 16-10-2022Sudacas, venid. Os esperamos con los brazos abiertos. No es una ironía de Vox. Es así. Es como debemos recibir a los que un día nos acogieron en América. Hoy es al revés. España es tierra de acogida. Y falta que hace. España es un país maravilloso y tiene una fortuna: gran parte de la emigración que recibe habla nuestra lengua. La integración es así mucho más sencilla de lo que sucede en Suecia o en Alemania y que provoca que en esos países se escoren hacia la extrema derecha.
Aquí no es así. Aquí son bienvenidos. Bien hallados. Los necesita nuestra España vacía, nuestra España vaciada. Los precisa Galicia, donde los argentinos ya se han puesto por delante de los venezolanos en llegadas.
No hay nada mejor que la mezcla. La mezcla es imparable. La diversidad siempre nos hace progresar. Es absurdo tener miedo de la llegada de los centroamericanos, de los sudamericanos. Todo lo contrario. Debemos utilizar la amplitud de miras, el corazón generoso, la mente abierta. La literatura española es gigante gracias a los latinos. Recuerden el bum.
Pero vayamos a lo práctico. Las empresas españolas y las americanas son hoy más poderosas por el cruce entre ambos continentes. España es la puerta de América, siempre lo fue. Al que le salga el racista, que se vaya él. No truquen las estadísticas. Madrid hoy es más Medellín, pero para bien. Claro que hay delincuentes latinos, como los hay de Moratalaz. Claro que se exportan malas prácticas. Pero sean positivos y subrayen que nos llegan muchas más prácticas excelentes. Personas con una cultura común que se integran a las mil maravillas. Que ayudan a que España crezca. Que trabajan con la misma intensidad con las que los gallegos lo hacíamos en América.
Tenemos que vendernos como puerto de abrigo. En vez de asustarnos, de fomentar las leyendas urbanas, lo que debemos hacer es integrar al forastero. Siempre se integrará antes un latino que alguien que no conoce el español. Somos el único país europeo que parte con una ventaja inmensa: el idioma. La llegada para ellos, siempre traumática, se hace más suave, como su acento, gracias a la lengua. La acogida para nosotros, lo mismo. Un colombiano en Suecia, además de morirse de frío, tendrá que superar el muro de no entender nada. Aquí no sucede. En Galicia no pasa. En Madrid, tampoco. Disfrutemos del mestizaje. No son latinos. Mucho menos sudacas. Son hermanos. La mejor noticia es que eligen España para venir. Que el efecto llamada entre ellos nos tenga como su objetivo principal. El Gobierno, los gobiernos, lo que tienen que hacer es arbitrar todo lo necesario para que el desembarco sea productivo y feliz. ¡Vivan los sudamericanos! ¡Vivan los centroamericanos! Cuba nunca ha dejado de caerse. Argentina está de lado. En vez de jugarse la vida cruzando el río Grande al imperio de las barras y las estrellas que no los quiere, que se vengan a España.
España es el lugar. Es un sitio seguro. Es casa en el juego de la vida. Es un país de posibilidades.
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