Euskadi ganará 85.000 habitantes en 15 años por efecto de la inmigración

Gipuzkoa absorberá casi la mitad del crecimiento, y la esperanza de vida subirá a 89,1 años para las mujeres y 84,2 para los hombres

Diario Vasco, OSKAR ORTIZ DE GUINEA, 15-07-2022

La población de Euskadi ganará casi 85.000 personas hasta 2036 y se situará en 2.278.100 habitantes, con un 51,7% de mujeres y un 48,3% de hombres. Según las Proyecciones Demográficas realizadas por Eustat, durante estos 15 años se recuperará la fecundidad y aumentará el número de nacimientos, al mismo tiempo que continuará aumentando la esperanza de vida, que alcanzaría 84,2 años para los hombres y 89,1 años para las mujeres. Sin embargo, estos dos factores no serán los tractores de este aumento poblacional previsto, que obedecerá al efecto de la inmigración.

Según el estudio publicado este jueves por el Eustat, 1.177.100 mujeres y 1.101.000 hombres conformarán la población vasca a fecha del 1 de enero de 2036. Esto supondría 84.900 personas más que en 2021, de las que 37.800 corresponderían a Gipuzkoa, que es el territorio que absorbería el mayor incremento, con un 44,5%. El 55,5% se lo reparten casi a partes iguales entre Bizkaia y álava, que aportarán 24.200 y 23.000 residentes, respectivamente. Es decir, un 28,4% y un 27% del total proyectado.

Proyecciónes demográficas para Euskadi
Proyecciónes demográficas para Euskadi / EUSTAT

Esas diferencias territoriales prolongarán la tendencia de las últimas décadas de un progresivo aumento del peso poblacional de Álava en detrimento del de Bizkaia en el conjunto de la comunidad autónoma. Así, en el año 2036 se prevé que el 33,2% de la población resida en Gipuzkoa (0,9 puntos porcentuales más que en 2001), mientras que el 15,5% lo hará en Álava (1,7 puntos porcentuales más) y el 51,3% restante en Bizkaia (2,7 puntos menos).

Si se cumple esta previsión, Euskadi tendría una tasa de crecimiento anual del 0,24%, aunque el ritmo de incremento no será sostenido. En los primeros cinco años la población solo crecería un 0,14% de media –incluso sería negativa entre el año pasado y este–, pero a partir de 2026 la tasa de crecimiento anual se situaría alrededor de 0,30%.

Según el informe, la expansión poblacional hasta 2036 «se va a deber exclusivamente al saldo migratorio», que es el resultado de la resta de las inmigraciones menos emigraciones, que será de 194.700 personas. Por el contrario, el saldo natural o vegetativo (nacimientos menos defunciones) será negativo en todo el periodo, lo que provocaría que la población disminuya en 109.900 residentes por el aumento de las defunciones y la disminución de los nacimientos. En mayor o menor medida, este proceso se daría en los tres territorios.

Pese a este saldo negativo, la cifra de nacimientos durante este periodo aumentará en unos 2.900 nacimientos, dado que se prevé una recuperación de la fecundidad, hasta alcanzar 1,39 hijos por mujer. Esta cifra llegará a 1,5 en Gipuzkoa y Álava, pero en Bizkaia se quedará en 1,34. Asimismo, crecerá el número de mujeres en edades fértiles –entre 25 y 39 años–, pero no variará la edad media para la maternidad, que se mantendrá en los 33 años.

Seguirá el envejecimiento
Por otro lado, seguirá avanzando el envejecimiento de Euskadi. Por un lado, la población menor de 20 años, que en 2021 representaba un 18,2% del total, bajaría al 15,3% en 2036 y sus efectivos disminuirían en unas 51.000 personas. Por su parte, la población ‘adulta’, es decir, la de 20 a 64 años de edad, perdería unas 26.900 personas en estos 15 años, equivalente a una reducción del 2,1%. En la evolución de la población adulta se contrapondrían las pérdidas en las edades centrales, de 131.700 personas menos entre los 35 y 54 años, con los incrementos de 74.700 de 20 a 34 años y de 30.000 de 55 a 64 años.

La población de 65 o más años podría aumentar en unas 163.200 personas, por lo que su peso llegaría al 29,3% en 2036 –más de 6 puntos que en 2021–. Los mayores incrementos relativos se darían entre la población de 85 y más años, que, en 2036, alcanzaría la cifra de 126.700 personas, 37.200 más que en 2021, lo que supondría el 5,6% de total de población.

El estudio refleja que cada vez habrá más habitantes de más de 65 años, que a su vez vivirán más años. Y es que la esperanza de vida al nacimiento alcanzaría 84,2 años para los hombres y 89,1 años para las mujeres en 2035, partiendo de los 80,7 y 86,3 años, respectivamente, en 2020 y seguirán siendo de las más elevadas de la Unión Europea. La diferencia de esperanza de vida al nacimiento entre mujeres y hombres pasaría de 5,6 años en 2020 a 4,9 en 2036.

Más inmigrantes, menos emigrantes
El número de inmigrantes en todo el periodo proyectado se concentraría en torno a los 44.000 anuales, partiendo de los 41.000 inmigrantes en 2021, llegando a los 45.500 en 2035, debido al aumento de las entradas procedentes del extranjero, al pasar del 47,6% en 2021 al 55% en 2035 del total de inmigrantes que llegan a Euskadi. Por su parte, las emigraciones, que tendrían su máximo en 2021 con 35.800 salidas, tendrían una evolución descendente hasta llegar a las 32.000 en el último año, por el efecto de la reducción de efectivos en las edades de 15 a 34 años que son los de mayor tendencia a la emigración.

El saldo migratorio, producto de la evolución de estos dos componentes, aportaría 5.200 personas en 2021 y subiría a 13.500 en 2035, con un saldo migratorio total de 194.700 personas en el conjunto del periodo.

Por territorio, destaca el caso de Bizkaia, que, de un saldo positivo de 2.200 personas en 2021, pasaría a 7.200 en 2035. Gipuzkoa también tendría un incremento importante, al pasar de 1.700 a 4.500 personas en este periodo. Por su parte, Álava, presentaría una intensidad mucho menor, al pasar de 1.300 personas en 2021 a 1.800 en 2035.

Trasvase de Gipuzkoa a Bizkaia y Álava
El Eustat también observa que en la primera década de este siglo se ha asistido a un incremento sostenido de los intercambios migratorios entre territorios históricos, al pasar de los 4.200 de media del trienio 2000-02 a 6.100 anuales en 2019 y 2020. Parte de ese aumento está relacionado con la presencia de población extranjera que se caracteriza por una movilidad residencial más elevada. No obstante, a pesar de ese aumento, el volumen total de los movimientos internos es bajo y su impacto sobre la evolución demográfica de los territorios históricos poco significativo, ya que los saldos migratorios internos son de escasa magnitud.

En el balance de movimientos internos, el territorio damnificado sería Gipuzkoa, que perdería 3.139 personas, mientras que Bizkaia ganaría 2.412 y álava, 727. Por lo tanto, el esperado aumento de población guipuzcoano se sustentará en su saldo migratorio positivo respecto a los movimientos desde el exterior del País Vasco.

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