Esclavas de la prostitución

Si las víctimas mayoritarias no fueran mujeres , jóvenes e inmigrantes , sino varones, maduros y nacionales, el mercado del sexo se hubiera eliminado hace mucho

El País, VÍCTOR LAPUENTE, 14-06-2022

Prohibir la prostitución es iliberal. También lo es impedir que se conduzca ebrio o se fume dentro de un hospital. Un recorte más, y van ya cientos en lo que llevamos de civilización, de las libertades de unas personas para que otras tengan un mínimo de dignidad. Por ejemplo, que no te agredan física o sexualmente (como les ocurre al 60 o 70% de las prostitutas) hasta el punto de, como comentan algunas, su trabajo es violencia machista “llevada al extremo” o “lo que es violación para otros, es normal para nosotras”. Que no estés expuesta a enfermedades de transmisión sexual, que no te fuercen a ingerir alcohol y drogas y que, en definitiva, no tengas una tasa de mortalidad 40 veces superior a la de la población general, como descubrió uno de los primeros estudios sobre los efectos de la prostitución en la salud mental y física de las mujeres . Estas investigaciones se repiten de país en país y de tiempo en tiempo desde, como mínimo, la Nueva York de 1858, y presentan conclusiones desgarradoras sobre la “profesión” más antigua del mundo.

Pero, casi dos siglos después, pocas naciones han apostado por erradicar esta lacra. Si las víctimas mayoritarias no fueran mujeres , jóvenes e inmigrantes , sino varones, maduros y nacionales, el mercado del sexo se hubiera eliminado hace mucho. Tendríamos incluso una épica y una lírica de su abolición, como sucedió con la explotación laboral en las minas. Pero a novelistas y cantautores les ha interesado menos el silente sufrimiento que provoca la prostitución.

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Editorial | Contra la prostitución
No es tarde si la dicha es buena. Y la proposición de ley del PSOE, apoyada por el PP, y que salió adelante en el Congreso con 232 votos a favor, es un buen paso. Sigue el camino de la peor política contra la prostitución del mundo, excepto todas las demás que se han probado hasta el momento, claro: perseguir la demanda, sancionando a los compradores de sexo. Esta vía, que inició controvertidamente Suecia en 1999, no sólo retiene el consenso político, sino que se va a endurecer todavía más, cambiando multas por penas de cárcel. Al contrario, la legalización de la prostitución, dado que no sustituye, sino que aumenta la trata y explotación de las mujeres , está siendo cuestionada en Alemania.

Poco a poco, empieza a hacer mella la idea de que, aunque haya algún esclavo que quiera seguir siéndolo, lo liberal es abolir la esclavitud.

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