La suerte contraria

Contra la integración

En un Estado de derecho, nuestros valores son la ley. No somos salvajes

ABC, José F. Peláez, 02-06-2022

La integración cultural es el último absolutismo, la sumisión del individuo a la mediocridad, la muerte del alma, la aniquilación de la libertad, el sometimiento al rebaño, la hegemonía del establo. El triunfo de la izquierda, vaya. A ver si queda claro: un ciudadano libre no tiene por qué integrarse. Un ciudadano tiene que cumplir la ley. Basta de monsergas. Creo que es fácil de entender, incluso para las cabecitas más discretas, que son las que predominan hoy a derecha e izquierda. Cópienlo cien veces: «Fuera de la ley, nada. Dentro de la ley, todo». Y ya está. Si un ciudadano se encuentra en situación de legalidad y cumple las normas, exigirle arrodillarse ante la cultura predominante es humillarle, haya nacido en Rabat, en Lagos o en Camas.

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