Los extranjeros siguen al alza pero la ciudad pierde los 188.000 habitantes
La pandemia trunca el crecimiento demográfico de Donostia donde ya hay dos personas mayores de 65 años por cada una menor de 15
Diario Vasco, , 27-04-2022San Sebastián pierde el listón de los 188.000 habitantes. La pandemia ha revertido la tendencia ligeramente ascendente de los últimos años y ha frenado el crecimiento de población de la capital guipuzcoana, un descenso amortiguado por la cifra de extranjeros, que ha seguido creciendo aunque a menor ritmo. Donostia cerró el año 2021 con 187.850 habitantes, un 0,13% menos que el año anterior, según explicó este martes el alcalde, Eneko Goia, con los datos demográficos a 31 de diciembre en la mano. La edad media se mantiene en los 46 años, con una creciente disparidad entre mujeres (48 años de media) y hombres (44) y entre barrios: los habitantes del Centro y Gros tienen de media 49 años, mientras que los más jóvenes viven en Aiete (43 años), Miramon-Zorroaga (43 años) y Loiola (42 años).
La crisis derivada del covid tiene un componente económico indudable y la economía incide en la demografía, acentuando algunas tendencias existentes en la ciudad y atenuando otras. La natalidad sigue en picado y la tasa de envejecimiento en subida sin freno. La cifra de nacimientos del año pasado (1.116) supone 89 partos menos que un año antes y deja la tasa en el 6,17, cuando en 2020 ya había caído al 6,42, las cifras más bajas desde que se registran este tipo de datos.
Por su parte, el índice de envejecimiento continua subiendo y se sitúa en 198,5, esto es 6,7 puntos más que el año anterior. La traducción es que en la ciudad hay casi dos personas mayores de 65 años por cada persona menor de 15 años. Los barrios del Centro y Gros son los más envejecidos con ratios de 3,00 y 2,95 habitantes mayores por cada menor de 15 años, mientras que Loiola y Aiete son los mas jóvenes, con índices de 1,2 y 1,25.
Los foráneos frenan su llegada
La reducción del número de hijos y el envejecimiento de la población en general son un ‘pack’ que a duras penas es contrarrestado por la llegada de población de otros países. El año pasado, los inmigrantes censados en la ciudad subieron un 1,68% respecto al año anterior y mantuvieron una tendencia que, aunque se ha suavizado en los dos últimos años, se mantiene constante desde el año 2014. Son 16.277 personas foráneas censadas (270 más que el año anterior) que proceden de 140 países distintos. La población extranjera representa el 8,7% del total, dos décimas más que en 2020.
Honduras, con 2.208 personas, continúa siendo la nacionalidad mayoritaria de los foráneos residentes en la ciudad, seguida de Nicaragua (1.882), Marruecos (1.178) y Colombia (1.132). En el último año se han registrado incrementos porcentuales importantes de llegada de extranjeros de países como Venezuela (16%), Chile (15%), India (+44%), Países Bajos (14,58%).
El desglose de población por tramos de edad en la ciudad, en general, y en su población extranjera, en particular, explica cómo Donostia equilibra su envejecida pirámide con los trabajadores llegados de otros países, que no solo vienen a trabajar sino que forman familia con una nueva generación de donostiarras. Si el tramo de edad más numeroso de la ciudad es el de 45-49 años en hombres y el de 55-59 años en mujeres, entre los extranjeros que viven en Donostia el tramo con más personas es el de 30-34 años.
En la división de la población por barrios, Amara Berri es el barrio más poblado con 30.377 habitantes (16,2% de la población), seguido del Centro (22.051) y Altza (20.143). Por su parte, el menos poblado es Zubieta con 290 habitantes (0,2% de la población).
Loiola es el barrio que más creció en población durante 2021, (256 habitantes más) debido al desarrollo urbanístico de Txomin Enea y también es el barrio con mayor tasa de natalidad (10,36) y menor índice de envejecimiento (120); mientras que Egia es el barrio que más población perdió (145 habitantes menos).
Uno de cada tres donostiarras vive solo y la media de ocupación por vivienda es de 2,37 personas
El género es una variable clave en la demografía donostiarra. No solo es que las mujeres representen un mayor porcentaje de la tarta poblacional (52,73%) sino que viven progresivamente más que los hombres, con todo lo que eso significa: cada vez viven más tiempo solas. En la franja de personas mayores de 65 años, el género femenino representa ya un 59,15% de la población, y entre la población mayor de 80 años, las mujeres son el 67%, es decir dos de cada tres donostiarras.
En la ciudad hay 125 personas que superan los 100 años y la persona más longeva es una mujer que, a 31 de diciembre del 2021, contaba con 110 años.
La estadística donostiarra también registra una tendencia descendente del número de personas que residen en el hogar familiar. Si la media es de 2,37, las familias formadas por una sola persona aumentan cada año y ya representan el 32,1% del total. Casi la mitad de estos hogares (47,9%) está compuesto por una persona de más de 65 años. que en tres de cada cuatro casos es una mujer. Las familias compuestas por dos personas también siguen una tendencia alcista, aunque más moderada, pasando de 23.979 en 2020 a 24.114 en 2021.
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