Educación

«El racismo sí que es un virus, protégete»

Los alumnos de 5º y 6º del colegio Amara Berri, de Donostia, muestran su rechazo a la discriminación racial que algunos sienten pese a su corta edad

Diario Vasco, VERÓNICA MELO, 23-03-2022

Ashley tiene diez años y dice que ya le han hecho sentirse «triste» porque le insultaban. «Me llamaban negra y esos chicos no saben si soy buena o mala». No es la única experiencia que tiene en este sentido. «Mi mejor amiga es morenita como yo y también le ha pasado», cuenta. Ella, como el resto de sus compañeros de 5º y 6º de Primaria del colegio Amara Berri, de San Sebastián, han estado trabajando en el aula durante la semana pasada qué es el racismo. Ayer, coincidiendo con el día internacional de la eliminación de la discriminación racial, culminaron las actividades poniendo sus lemas en mascarillas para que les protegieran de un virus que parece cuesta erradicar. Ashley escribió ‘No más racismo’, y tiene claro que «no hay que decir cosas feas a la gente solo por su color de piel».

En la asociación de padres y madres del centro escolar donostiarra vieron la necesidad de «hacer visible a los chavales de lo que ocurre a su alrededor», cuenta Estefanía Quílez, miembro del AMPA. «No solo queríamos que se sensibilizaran, también que fueran capaces de identificar pequeñas actuaciones con apariencia inocente y que esconden una discriminación que hace daño».

Ashlay Iraregi, Ian Albizu y Max Ibarrola.
Ashlay Iraregi, Ian Albizu y Max Ibarrola. / ARIZMENDI

En Amara Berri, como en la mayoría de los centros escolares, la diversidad de origen es cada vez mayor. «En torno a un 25 % del alumnado tiene origen extranjero», explica Lola Boluda, de la plataforma Ongi Etorri Eskolara. «La procedencia mayoritaria es de países latinoamericanos. Honduras, Ecuador o República Dominicana son los países de origen más frecuentes».

«La iniciativa surgió porque había inquietud entre las familias. En nuestro colegio hay mucha diversidad», explica Celia Serna, miembro del AMPA del centro donostiarra. «Pensamos que los dos últimos cursos de Primaria eran los indicados para trabajar una realidad que existe en la sociedad porque no llegan a ser adolescentes pero empiezan con bromas o con actitudes que han interiorizado y que hay que cuidar». Vincularon la idea del virus «que tan presente tienen» al mal que supone el racismo, «y por eso les invitamos a poner sus lemas en mascarillas».

En ellas ayer se podía leer: ’ Los racistas a la calle’. ‘No al racismo, no hagas daño a la gente’, ‘Gora mundu koloretsua’ o ‘Denak berdiñak gara’.

Ian Albizu ha visto a sus 11 años cómo han hecho sufrir a una compañera. «Le llamaban negra y le hacían sentir muy mal», dice. Con esta actividad ha aprendido a que «hay que tratar a todas las personas por igual». Además concluye con rotundidad que va a formar parte de «una generación no racista».

Para Max Ibarrola es «muy importante» respetar a los que son diferentes. «Da igual que sean negros o que hablen otro idioma. Todos somos personas», explica. Entre sus recuerdos cercanos de exclusión cuenta cómo a un compañero «le dejaron fuera de una actividad por racismo. Duele que te excluyan», afirma.

En el colegio la semana contra el racismo ha venido para quedarse. Además quieren que se convierta en uno de los ejes transversales de «todas las actividades que se organicen en el AMPA», afirma Quílez.

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