Denuncian el posible envenenamiento a los migrantes argelinos arrollados en Ziburu

El superviviente y las familias de dos de los tres fallecidos interponen una demanda por homicidio y administración de sustancias nocivas

Diario Vasco, OSKAR ORTIZ DE GUINEA San Sebastián, 07-12-2021

La tragedia de Ziburu, en la que tres migrantes argelinos perdieron la vida y un cuarto resultó malherido tras ser arrollados por un tren cerca de la estación de San Juan de Luz el 12 de octubre, ha entrado en una nueva dimensión, la judicial. El único superviviente –que continúa hospitalizado en Baiona–, las familias de dos de los tres fallecidos y tres asociaciones que ayudan a personas en tránsito y exiliadas han interpuesto una demanda ante la Fiscalía de Baiona por el posible envenenamiento del que habrían sido víctimas, lo que les habría llevado a dormirse de madrugada en la vía férrea, donde fueron sorprendidos por un convoy regional que había partido de Hendaia. Son tres de los siete migrantes fallecidos este año en su afán por atravesar la muga.

En concreto, el abogado de Burdeos Gabriel Lassort ha presentado hoy una demanda contra X –opción válida en Francia para demandar a alguien cuya identidad no está clara– por homicidio, por poner en peligro la vida de otros, causar daños no intencionados y administrar sustancias nocivas. Lo hace en nombre del joven que sobrevivió al atropello, del padre de Mohamed Kemal, el hermano mayor de Fayçal Hamadouche –los dos fallecidos cuya identidad fue confirmada por las autoridades– y las asociaciones Anafé, Cimade nationale y Le Gisti.

LAS CLAVES
56 días han transcurrido desde que los cuatro jóvenes argelinos fueran atropellados en Ziburu. El superviviente lleva todo este tiempo hospitalizado.

La hipótesis del envenenamiento ya fue planteada por el superviviente durante sus primeros días en el hospital Côte Basque, donde ha sido intervenido quirúrgicamente varias veces y trata de recuperar la movilidad de su pierna derecha. Ya en el instituto forense de Burdeos se practicó un análisis toxicológico a los fallecidos, y también se solicitó lo propio cuando los cuerpos de los mismos fueron repatriados a Argelia.

Denuncia
El abogado cree que «es impensable que los cuatro se quedaran dormidos; y menos en la vía»
El accidente tuvo lugar pasadas las 5 de la madrugada, cuando los cuatro argelinos dormían en las vías tras haber pasado la frontera por Irun. En el lugar del suceso, a menos de 500 metros de la estación de San Juan de Luz, fue localizada la documentación de un quinto magrebí, M. A., de 28 años, que huyó de la escena. Fue localizado dos días después por agentes de la BAC (brigada contra el crimen) en Baiona. Se trataba de un compatriota de las víctimas que la víspera había salido de la cárcel con motivo de un robo con allanamiento. En su declaración, antes de ser puesto en libertad, explicó que aquella noche él fue el primero en despertarse, y estaba desentumeciendo sus músculos cuando llegó el tren, sin que tuviera opción de avisar al resto del grupo, al que había conocido poco antes. De hecho, le pagaron para que ejerciera de guía, dado que conocía la zona y fue él quien les propuso avanzar por la vía para evitar posibles controles policiales de carretera.

Mohamed Kemal y Fayçal Hamadouche.
Mohamed Kemal y Fayçal Hamadouche.

Demanda contra X
La actuación de este quinto argelino, antes y después del accidente, nunca ha resultado clara para el entorno de las víctimas, pero la denuncia no va directamente contra esta persona, sino contra X. Se trata de una fórmula que la legislación francesa permite para casos en los que la identidad del perpetrador de un delito no está clara, lo que impide posibles denuncias posteriores de este por una demanda calumniosa.

Según explica el letrado Lassort, en este caso «surgen varias preguntas» para las que las víctimas pretenden encontrar una respuesta. Y en ese caso, pedir posibles responsabilidades. De entrada, el deseo del letrado es que los cuatro argelinos atropellados sean «reconocidos como víctimas».

Sospecha
El entorno de las víctimas desea aclarar el papel del quinto argelino que hacía de guía y huyó de las vías
A través de la demanda, se pretende aclarar si el argelino que huyó –que ya era conocido por la policía de Baiona– lo hizo antes o después del accidente. «¿Esta quinta persona pudo haber desempeñado un papel en lo que sucedió?», inquiere el abogado en ‘Sud Ouest’. También se lo sigue preguntando hoy el superviviente, que sostiene que el grupo de migrantes había extremado las precauciones para evitar los controles policiales. «Es impensable que los cuatro se quedaran dormidos. Y menos en las vías. Llevaban varios días viajando. Siempre había uno vigilando. ¿Se durmieron o los hicieron dormir?», añade el letrado.

Superviviente
El joven herido de gravedad se recupera en Baiona, donde trata de recobrar la movilidad de una pierna
El argelino herido plantea que el quinto hombre les administró «sustancias nocivas» en sus bebidas, con el fin de que se quedaran dormidos para ser robados. «¿El único propósito de su intervención era sacarlos adelante o también despojarlos de sus escasos ahorros?», desliza el abogado bordelés. En la demanda, también apelan a los sistemas de seguridad y acceso a la vía férrea, y varios puntos de la investigación que consideran contradictorios.

Mohamed Kemal llegó a España en agosto y pasó por Cartagena y Badajoz antes que Euskadi. El superviviente y Fayçal Hamadouche eran viejos amigos –también sus madres– y llegaron en patera a Palma el 13 de septiembre. El 4 de octubre cruzaron en barco a Valencia, donde se separaron: uno a Barcelona y el otro a Zaragoza. Se reencontraron en Donostia, de donde viajaron a Irun, para cruzar la muga por las vías de la tragedia.

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