«En Getxo hay una sensibilidad especial para ayudar aquí y en otros países»
Ocho ONGs con más de 25 años han ayudado a miles de personas sin recursos de varios continentes
El Correo, , 01-12-2021Getxo es un municipio solidario desde hace tiempo. Ocho Organizaciones No Gubernamentales (ONG) del municipio llevan más de 25 años trabajando en el campo de la cooperación: Getxo Pro-Sahara Atfal, Ayuda Más, ICLI, Entre Amigos-Lagun Artean, Grupo de Misiones de San Martín de Tours, Ecca Romo, Perualde-Pertsonalde y Zabalketa. Durante ese tiempo han ayudado a miles y miles de personas con sus proyectos humanitarios en diferentes continentes. La evolución ha permitido que además se haya tejido una red de colaboración entre las propias asociaciones locales para impulsar programas en el municipio porque la solidaridad se extiende cerca de casa.
Zabalketa, según recuerda el director de proyectos, Jaime Bernal, se constituyó en 1991 para atender a la población con discapacidades severas, pero una epidemia de cólera en Perú les cambió el rumbo. «Abrimos los ojos a una realidad desconocida, a una situación de pobreza, de vulneración de derechos y de falta de oportunidades de la población andina». Y en más de 25 años, la ayuda humanitaria ofrecida por Zabalketa ha beneficiado a más de 250.000 personas. Este año lleva adelante 21 proyectos en seis países diferentes: Perú, Bolivia, Colombia, Filipinas, Nigeria y Sudáfrica. Lo hace «ayudándose de socios locales que conocen los problemas». Por ejemplo, en la escolarización de niñas en zonas rurales de Bolivia llevan 17 años funcionando. Ahora algunas ocupan puestos políticos y trabajan por los derechos de la mujer. Para hacerse una idea, cuando empezaron ni podían votar por carecer de DNI.
Perualde-Pertsonalde se creó un mes de enero hace 25 años. Fue en un viaje a Perú que realizó uno de los fundadores. Empezó a extender la semilla para solucionar un problema que le dejó afectado: facilitar la escolarización de los menores de la calle. «En aquella fase de inicio fue algo casi familiar, de amigos, que luego fue ampliándose», comenta Asier Arpide, director de proyectos de esta ONG, que ha extendido la base social hasta superarlas 200 personas, con 55 voluntarios en Perú, Filipinas y África. Igual que Bernal, Arpide defiende que «en Getxo hay una sensibilidad especial para ayudar a la realidad de aquí y la de terceros países. Hay un vecindario activo, con ganas de generar participación y la base del voluntariado es grande».
Lo curioso del efecto de la cooperación ha sido que, con el tiempo, también se trabaja cerca de casa. Zabalketa ha creado ‘SolidaridUP’ un proyecto nacido en Getxo y extendido a Leioa y Sestao. Sirve para invitar a un café, a un corte de pelo… y a otras muchas cosas a personas o familias con problemas de económicos severos. Este proyecto es un ejemplo de que organizaciones de Getxo colaboran en red en el municipio. Por su parte, Perualde-Pertsonalde empezó a trabajar con familias refugiadas sirias. El plan se ha ampliado y se colabora también con personas que llegan de países latinoamericanos y africanos.
Escolarización
Y en el caso de la ONG de San Martín, todo partió de las misiones diocesanas de la parroquia de Villamonte. El párroco Luis Alfonso Díaz Bilbao llegó a Kansenia (República del Congo) y quiso ayudar a la población que vivía en la selva, en chabolas de adobe, sin luz ni agua corriente. Así empezaron a construir escuelas para facilitar la educación de los niños. En la actualidad, anualmente escolarizan a unos 2.400 niños y niñas.
Durante 28 años han conseguido que 16 poblados tengan escuela. Al principio, las niñas ni cursaban Secundaria porque sus padres eran reacios. Abrieron un internado para 34 chicas y un taller de costura en el que también conseguían el graduado escolar. La situación ha dado un giro radical en años. «Ahora hay más chicas que estudian que las que van a costura», reconoce satisfecha Carmen Amurrio, tesorera del grupo de Misiones de San Martín. Y también dona azadas, porque la agricultura en aquella zona del Congo es básica. Y Getxo Pro-Sahara Atfal se vuelca en la ayuda en los campos de refugiados, incluidas con personas con discapacidades.
(Puede haber caducado)