Fútbol e integración se dan la mano en Sestao

El club EGBA Kirolak impulsa el desarrollo de la comunidad africana a través del deporte y aspira a federarse el próximo curso

El Correo, MARINA LEÓN , 18-10-2021

Soulé Abiola no lo ha tenido fácil. El joven nigeriano (1987) llegó hace 14 años a España en busca de un futuro mejor y una prometedora carrera en el fútbol «pero las cosas no son tan bonitas y fáciles como parecen», reconoce. Ahora, sin papeles todavía, y con una mochila llena de aprendizajes, saca adelante un proyecto que se ha convertido en «su pasión». El club EGBA Kirolak surgió en Sestao el pasado 2019 con el objetivo de impulsar la integración y el desarrollo de la comunidad africana a través del fútbol. Actualmente cuenta con 28 adultos y 22 niños. «Muchos de nuestros jugadores, africanos, latinos o españoles, viven en la calle o son chavales a quienes sus padres no pueden pagarles un club de fútbol», señala Abiola y añade que, por el momento están registrados como una asociación deportiva y tienen la intención de federarse para comenzar a competir en categoría regional a partir de la próxima temporada. «Ahora jugamos amistosos y nos estamos preparando».

Los comienzos no suelen ser sencillos y menos cuando faltan los recursos. Este grupo entrena únicamente los domingos en el campo municipal de Galindo y cuentan con la ayuda del club santurtziarra Gazteak que también les presta sus instalaciones, pero, «para ser profesionales necesitamos practicar más, luchamos todos los días para entrenar semanalmente», afirma. Este proyecto no se basa únicamente en el fútbol. «Queremos que estos chicos se integren en la sociedad y construyan aquí su vida. Nosotros hemos atravesado también ese camino y creemos que podemos ayudarles, más allá del deporte», explica el futbolista que cuenta con la ayuda de su compañero Cardin Kwekam (Camerún). El grupo de jóvenes lo integran chavales de entre 13 y 18 años, algunos de los cuales «hay días en los que no tienen para comer, pero cuando están en el campo se les olvidan todos los problemas. Hacen amigos, se divierten y practican deporte», dice el responsable e impulsor de la iniciativa que le debe su nombre a, Egba, una ciudad montañosa de África occidental.

«Esta es la mejor parte de mi vida». Es la respuesta contundente de Abiola al preguntarle por su situación personal ya que, actualmente no tiene trabajo, y vuelca el cien por cien de sus esfuerzos en el club sestaoarra. El joven solo tenía 19 años cuando un cazatalentos le prometió una prueba en un supuesto club madrileño llamado Milenium. Pero no hubo prueba ni equipo. Aun así, se quedó y se buscó la vida. Años más tarde, a través de un conocido llegó a Bilbao y estuvo unos años en las filas del Baskonia. Cada gesto cuenta y, además del convenio que mantienen con el Centro de Recursos Africanistas (CREA), de Solidaridad Internacional de Bilbao, la semana pasada el área de Deportes del Ayuntamiento de la localidad les entregó una nueva equipación deportiva.

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