De Vitoria, de Túnez y del mundo

SAMI KHIARI |COMERCIANTE

El Correo, JESÚS NICOLÁS, 06-09-2021

«La multiculturalidad es un hecho irreversible», decía Sami Khiari a EL CORREO. Hoy lo sigue sosteniendo. Ya hace 33 años que vive en Vitoria y 9 que cambió las alfombras por las chuches. Este tunecino cree que «vamos camino de un mundo donde las únicas fronteras son las del planeta». Y, pese a que asume que el racismo «existe», no le da miedo el auge de los discursos xenófobos que, en su opinión, son «meros intereses partidistas».

De hecho, está convencido de que es algo «temporal». Y contra ello lucha por integrar a las minorías como voluntario en Cáritas. Sami asiste con «tristeza» a lo que sucede en Afganistán: «Ese sufrimiento lo siento como propio, podríamos haber nacido allí». Y, en ese sentido, opina que Occidente ha actuado mal. «Han tenido una idea evangelizadora de que el progreso solo puede venir de ellos. Y nada se puede construir solo con fuerza y dinero».

Las turbulencias también han llegado a su país, ejemplo de la ‘primavera árabe’, que ahora vive con su Parlamento clausurado ‘sine die’. «No estábamos preparados, hay mucha corrupción y para tener democracia falta desarrollo».

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