India Martínez: "Mis padres lo han dado todo para poder ayudarme en mi carrera

La cantante dedica su disco 'Palmeras' al barrio humilde cordobés en el que se crio de niña. Ha grabado 'Convénceme' con Marc Anthony, al que le presentó Alejandro Sanz en Miami.

El Mundo, ANA GARCÍA ROMERO, 30-07-2021

Quién le iba a decir a aquella niña llamada Jennifer, nacida en el barrio de Las Palmeras, en Córdoba, que llegaría a grabar una canción con Marc Anthony, ganaría un Goya e incluso dos premios Grammy. Pero ella soñaba con ello. India Martínez (35) se encuentra inmersa en una gira maratoniana en plena pandemia, recorriendo numerosos puntos de la geografía española con los temas de su último disco, Palmeras, dedicado a su barrio.

“Tenía tantas ganas… Me siento afortunada, la gente recibe con mucho cariño los conciertos, se están llenando, son muy emotivos, y me lo estoy pasando mejor que nunca”, cuenta. Asegura que sí choca ver al público con mascarilla, porque ella está “acostumbrada a ver cómo canta la gente, sin ningún tipo de filtro que impida la naturalidad”. Quizás es por eso que, India, cuando puede, se baja del escenario para cantar “y a mirar de cerca y a los ojos a la gente. De todas formas, me adapto bien a las situaciones”.

Antes de salir a cantar tiene su ritual. “Me tomo un té con jengibre, limón y miel un ratito antes de salir. Y necesito mi momento, concentrarme, hacer voz, para conectarme con lo que voy a hacer, conmigo misma y con la gente”.

Cada uno de sus conciertos es “como si fuera el primero. Me emociono y veo que la gente se emociona también conmigo. Llevo una formación acústica un poco más vacía, pero he sumado el piano de cola, llevo un set de percusiones muy bueno… Hay tiempo para balada, medios tiempos, tangos, rumbas, pop aflamencado, con momentos de llorar o de bailar y saltar y reír”.

El repertorio incluye temas de Palmeras, también canciones imprescindibles de su carrera. “Y momentos en los que me siento tan a gusto que quiero cantar temas que canto en mi casa, con amigos, de fiesta, con la familia, del Junco, de Manzanita… La gente las reconoce a la primera y las canta conmigo, incluso acabo subida al piano”.

Algo que se verá, por ejemplo, en su concierto de Jerez, en el Tío Pepe Festival, en donde le encantaría contar con alguien sobre el escenario porque “tengo muchísimos amigos allí y en Cádiz”, o en el nuevo Icónica Sevilla Fest, que se celebrará en otoño en la Plaza de España. “Esa noche daremos más de una sorpresa, va a ser muy especial”.

India Martínez pasó el confinamiento en su casa, con su pareja y su perro. “Sin ver a mis hermanos, a mis padres, mi abuela, sin salir a trabajar, ni viajar como tenía previsto, cancelando conciertos… Ahora estoy haciendo algunos programados para hace dos años. Al principio un poco desubicada, y pensando que era una cosa extraña que pasaría en dos semanas y ya está”.

Ese tiempo tuvo sus frutos. Como la canción Cruz verde de vidadedicada a los farmacéuticos, que “junto con los sanitarios eran nuestros héroes, en ese momento es cuando nos dimos cuenta de la labor tan grande que hacen”. Grabó también La Saeta, que en Semana Santa “escuchaba desde los balcones, porque la gente la ponía. O No Me Basta, con Dvicio, compuesta en la pandemia”.

Y Convénceme, con Marc Anthony. “Eso fue un sueño hecho realidad, cantar con esta eminencia… Fueron muchas cosas que me dieron la vida”.

Alejandro Sanz los presentó cuando la cordobesa grababa en Miami. “A partir de ahí entablamos conexión y confianza. Le enseñé la canción y ni tenía la pretensión de que cantara conmigo, porque no me atrevía a pedírselo. Pero cuando me dijo que le encantaba el tema, se lo dije, y salió adelante”.

En Palmeras no falta Vicente Amigo, su paisano. Lo conocía de sus comienzos, con 17 años, y era algo que ambos tenían pendiente- “Le hice la propuesta y aceptó encantado. En Córdoba y en el mundo entero lo quieren muchísimo”.

India tuvo una infancia feliz en el seno de una familia “muy bonita. Era una vida muy normal, como la de cualquier niña que nace en un barrio humilde y trabaja y lucha por su sueño. Mi familia me apoya muchísimo, y eso ha hecho que todo haya sido un poco más fácil. Siempre me he sentido muy querida. Y ya desde niña se notaba que yo quería ser artista”.

Su decisión contó con todo el apoyo de sus padres y hermanos son tres chicas y un chico, él el más pequeño, con el que la cantante se lleva quince años de diferencia. “Mis padres lo han dado todo para poder ayudarme en mi carrera. En casa la música estaba presente en todo momento, mis hermanas bailaban y yo cantaba, compaginándolo con los estudios. Lo que nos decían nuestros padres es que fuéramos lo que quisiéramos ser. Con toda la libertad. La música es una profesión más, de hecho me preparé para ello”.

Por las venas de India Martínez corre sangre gitana, árabe y andaluza. “Córdoba tiene esa mezcla, se nota en los rasgos, en las calles, se respira. Lo del punto árabe que tengo viene de mi abuela, que tenía familia que venía de Egipto. Creo que en esa mezcla está la pureza”.

Aunque no siempre fue tan bonito como ahora. “Bueno, ya se sabe que los niños a veces son un poco crueles. A veces te señalaban por venir de un barrio humilde, cerraban puertas… Para los gitanos podía ser la paya y para los payos la gitana. Pero fue minoritario. Me he sentido muy a gusto en el entorno gitano, en el payo, con chicos árabes me siento una más… Hoy en día sigo así, a donde voy, a donde viajo, soy una más, creo que eso me lo ha dado esa parte racial y cultural que he vivido desde niña”.

Desde muy pequeña ya vivía sin ser anónima, por lo que no echa de menos esa normalidad del resto de los mortales. “Es que tampoco sé lo que es, forma parte de mi manera de vivir. Pero yo soy muy así con mi vida privada, no me gusta compartirlo todo en todo momento, sólo lo que a mí me apetece. En esos momentos es cuando me apetece esa tranquilidad y es discreción. Pero lo llevo cada vez mejor, intentando no separar a India de Jennifer”.

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La cordobesa pasó el covid, por lo que no ha podido aún vacunarse aunque afirma que lo está deseando y que lo hará en cuanto la dejen hacerlo. A los jóvenes les diría que “hay que hacer todo lo posible para facilitar las cosas y acabar con esto, que no se les vaya la cabeza, que esto es verdad, es realidad”.

Mientras, sigue adorando Argentina, en donde se siente “como en casa”, y la comida mediterránea, destacando “el gazpacho y el salmorejo. Tengo un enganche que a donde voy los pido, aunque hay sitios en donde no los hay. Eso debería estar implantado en todas las ciudades del mundo”.

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