Un centenar de personas sin hogar se vacunan en Illunbe con la monodosis Janssen

De los 316 'sin techo' a los que el Ayuntamiento de Donostia ha ofrecido inocularse, 80 han rechazado hacerlo «por miedo» o porque «niegan» la existencia del virus

Diario Vasco, MACARENA TEJADA, 09-07-2021

Veinte personas cada treinta minutos. Ese fue el ritmo de inoculación en la puerta 13 del ‘vacunódromo’ de Illunbe, en Donostia, ayer. Desde las diez de la mañana hasta la una del mediodía, 111 personas en situación de calle entraron al coso de la plaza de toros para vacunarse. Lo hacían nerviosos, pero «agradecidos», después de haber vivido los peores meses de la pandemia en la calle o en recursos como el del frontón Atano III, que el Ayuntamiento de San Sebastián adecuó para acoger a los ‘sin techo’ durante el confinamiento domiciliario obligatorio de la pasada primavera. Ahora, más de un año después, el propio consistorio, en colaboración con el departamento vasco de Salud y las asociaciones y entidades del tercer sector les ha ofrecido vacunarse cumpliendo así su labor de apoyo en «cuestiones fundamentales como el derecho a la sanidad», explica el director del departamento de Acción Social del Ayuntamiento donostiarra, Garikoitz Agote.

Los profesionales de los servicios sociales partieron de una lista de 820 personas sin hogar que tenían en su radar. Por diferentes motivos, «como que varios de ellos habían dejado ya la ciudad», se contabilizaron finalmente 582 ‘sin techo’, de los que solo consiguieron localizar a 316. Unos 60 ya habían sido vacunados por ser usuarios de programas de oenegés o albergues, pero más de un centenar aceptaron la propuesta de vacunación para ayer. Con la monodosis Janssen enfermeras de Osakidetza procedieron a su protección con un solo pinchazo, si bien, como marca el protocolo, se tuvieron que quedar los quince minutos de rigor esperando a que el suero no les diera reacción alguna. «Entendemos que este preparado es el más idóneo para este colectivo. Tenemos más posibilidades de éxito con Janssen» ante la duda del seguimiento del proceso de vacunación de este grupo.

Es más, pese a que la respuesta fue «muy positiva» y la mayoría de los citados acudieron a Illunbe a la hora prevista, 80 de los ‘sin techo’ a quienes se les dio la opción de vacunarse rechazaron hacerlo, es decir, el 25%. Los motivos se dividen en dos: «Algunos tienen miedo a los posibles efectos secundarios y otros niegan la existencia del virus». También se ha percibido cierta «desconfianza» hacia las instituciones a la hora de decidir si inmunizarse o no.

En cualquier caso y a pesar de que el Ayuntamiento insiste en el éxito de la jornada de vacunación en Illunbe, el departamento de Acción Social no da por finalizado el proceso hasta contactar con todas las personas en situación de calle. Les quedan unas 200 que no han conseguido localizar.

¿Pero cómo se ponen en contacto con estas personas sin hogar las autoridades? «Nuestra intervención trasciende lo que es el proceso de vacunación. Les prestamos apoyo en numerosos aspectos vitales», destaca Agote. «En muchos casos disponemos de sus teléfonos y en otros nos ayudamos del listado de usuarios de centros de atención diurna a personas en situación de calle», aclara Agote. Además, el Ayuntamiento cuenta con un servicio de dos personas que recorren las vías para atender directamente a los ‘sin techo’ que no acuden a estos centros, a lo que se le suman los atendidos por el Servicio Municipal de Urgencias Sociales (SMUS).

Abiertas las citas a los jóvenes
De forma paralela a la vacunación de las personas sin hogar y que, por tanto, están fuera del radar de Osakidetza, el departamento vasco de Salud continuó ayer con la inoculación de los de 30 años y mayores mientras hoy comienza con el grupo de 16 a 29 años, dando así un paso más hacia la inmunidad rebaño que, si el rimo se mantiene, se alcanzará en aproximadamente un mes en Euskadi. En estos momentos el 52% de la población diana los mayores de 16 años tienen ya la puta completa y un 72% tiene al menos la primera dosis.

Con la apertura de las citas para todos los mayores de 16 años, el Gobierno Vasco confía en minimizar los brotes entre jóvenes que crecen día a día. Los eventos sociales más típicos del verano, las ‘no fiestas’ y los viajes de fin de curso han derivado en centenares de contagios y en un aumento de la variante india que alarma a las autoridades, que han decidido adelantar la vacunación en los más jóvenes. No obstante, los sexagenarios vascos deberán seguir a la espera de la segunda dosis de AstraZeneca, sin alcanzar la inmunidad completa. En otras comunidades como Madrid o Baleares ya han acortado este tiempo.

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