Los vascos se abren a la diversidad pero con «resistencia» a las personas extranjeras
Un estudio de Ikuspegi recoge que Euskadi es una sociedad «abierta a la diversidad», pero «con una mayor resistencia personas gitanas y extranjeras»
Diario Vasco, , 07-07-2021Si hay algo que a día de hoy caracteriza a las sociedades modernas eso es la diversidad. Personas de diferentes países, género o edades en un mismo entorno. Un fenómeno que en muchas ocasiones trae problemas de discriminación, como el del reciente asesinato homófobo de Samuel en La Coruña, que se investiga como crimen de odio. La sociedad vasca no es ajena a este fenómeno, si bien el estudio de Ikuspegi ‘Discriminación y diversidad en la CAE: perspectivas, ámbitos y colectivos’ refleja que esta se muestra más abierta a la diversidad, aunque todavía «queda trabajo por hacer», sobre todo con colectivos como la comunidad gitana o la población de origen extranjero, hacia los que hay «una mayor resistencia».
Dos de cada diez vascos se han sentido discriminados en algún momento de su vida, según este informe, lo que supone que el 24,4% de la población ha sido rechazada por diferentes motivos, entre los que destacan los relacionados con ser mujer, el origen y la edad. Es más, el porcentaje es superior en el caso de las féminas, con un 28,9% que se ha sentido excluida, frente al 16,9% en el caso de los hombres.
Entre los colectivos más afectados están las personas gitanas y extranjeras, que tienen mayor dificultad para el acceso al ámbito residencial, al que el estudio también añade a los jóvenes como grupo damnificado. El 82,2% de la población vasca opina que no existen las mismas oportunidades a la hora de acceder a una vivienda en alquiler.
En el ámbito laboral, sin embargo, la discriminación se centra en las mujeres, «especialmente en el acceso a los puestos de responsabilidad». Así, el 78,1% de la población vasca es consciente de que no todas las personas tienen las mismas oportunidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo dependiendo del género. El 77,6% también percibe desigualdad de trato en el acceso a un puesto de responsabilidad, sobre todo en el caso de las mujeres y de las personas extranjeras y gitanas.
En cuanto a la discriminación sexista, destaca de nuevo la percepción del techo de cristal, pero también «la identificación de experiencias personales de discriminación sexista vividas en la calle». Una de cada tres mujeres encuestadas (32,2%) cree que la discriminación sexista en Euskadi es bastante o muy frecuente, mientras que la mayoría (65,8%) la considera poco o nada frecuente.
No obstante, «en general, la sociedad vasca se caracteriza por una menor presencia de la discriminación, tanto percibida como vivida, y al mismo tiempo, por una mayor apertura hacia la diversidad», según el estudio, coordinado por Julia Shershneva e Iraide Fernández Aragón y realizado con la colaboración del Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, dirigido por Beatriz Artolazabal. El índice vasco de apertura hacia la diversidad BOPI (Basque Open- mindness Index) asigna 72,7 puntos a la sociedad vasca en una escala de 0 a 100, donde el máximo «significaría la plena aceptación ciudadana de la diversidad social», dice el informe. Este dato, »aunque indique que hay margen de mejora, es sin duda propio de una sociedad abierta, inclusiva y tolerante con el conjunto de su diversidad social».
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