Younes: víctima de un crimen racista

A la víctima no le mataron solo las balas de la pistola de este asesino, sino también una sociedad que compra, cada vez más, un discurso de odio, una sociedad inmersa en la “morofobia”, en el racismo y el odio al otro

El Diario, Imad Boussif, 18-06-2021
El domingo por la noche un joven de 39 años, vecino de Mazarrón, fue asesinado. Un hombre con una hija una esposa que, destrozada, pide justicia. De momento, se barajan diferentes hipótesis, entre ellas, que este fue un crimen racista. Así, aparentemente, y según cuentan los testigos, el asesino (que ni es pistolero, ni enfermo mental [al menos que sepamos]) no conocía a la víctima, y antes de matarlo le dirigió varios insultos racistas.

Teniendo en cuenta esta información, ¿qué otros motivos pueden haber? Parece que, en ocasiones, nos cuesta llamar a las cosas por su nombre. Un hombre le dirige insultos racistas como: “Todos los moros deberían estar muertos”. Se lo dice a Younes, un chico al que no conocía de nada antes de dispararle tres veces y acabar con su vida. Y, aún así, dudamos si llamarlo crimen racista o no, incluso se especuló que podría sufrir trastornos mentales, porque claro, un blanco no puede asesinar si no está completamente loco.

Pero, en esta ocasión, a la víctima no le mataron solo las balas de la pistola de este asesino, sino también una sociedad que compra, cada vez más, un discurso de odio, una sociedad inmersa en la “morofobia”, en el racismo y el odio al otro. Llevamos años escuchando discursos de odio contra los marroquíes, en las redes, en los medios, en los discursos de los políticos más votados de este país. Era cuestión de tiempo que eso se tradujese a actos físicos.

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