Cuatro de cada diez personas sin hogar en Euskadi tiene menos de 30 años
Casi 2.800 'sintechos' se detectaron durante el confinamiento de 2020, que son prácticamente 500 más que en 2018, debido a la pandemia
Diario Vasco, , 17-06-2021Cuatro de cada diez personas que se alojaron en los dispositivos especiales habilitados para la pandemia del Covid en Euskadi eran menores de 30 años, según recoge el ‘V Estudio sobre la situación de las personas en riesgo de exclusión residencial grave’. El informe refiere datos recogidos durante la semana del 4 al 10 de mayo de 2020, durante la que se localizaron casi 2.800 personas (2.797) en situación de exclusión residencial grave repartidas en 19 de los mayores municipios vascos, incluidas las tres capitales. Junto a Donostia, en Gipuzkoa participaron ocho municipios: Arrasate, Beasain, Eibar, Errenteria, Irun, Oiartzun, Pasaia y Tolosa.
Según el estudio, «una proporción muy pequeña» se encontraban en la calle en un momento en el que estaba en vigor el estado de alarma y el confinamiento domiciliario. Precisamente, la situación excepcional de la pandemia dificulta cualquier valoración respecto a los otros cuatro estudios anteriores, que se hicieron cada dos años en el mes de octubre. De los casi 2.800 individuos localizados, el 45% se encontraba en centros y pisos de inserción social, un 12% en albergues y centros de acogida, un 6% en servicios para mujeres víctimas de violencia machista, otro 6% se encontraba en la calle y un 30% en alguno de los establecimientos especiales habilitados para la pandemia. A la disposición de estos lugares se achaca en gran medida el aumento de ‘sintechos’ registrado respecto a 2018, cuando había 2.320 personas en riesgo. En estos recursos covid, solo el 8% eran mujeres mientras que un 42% tenía menos de 30 años. Prácticamente tres de cada cuatro (77%) eran extranjeros.
Ese 6% que permanecía en la calle corresponde a 163 personas, una cifra que se duplicó largamente cinco meses después, en octubre mes habitual del estudio, al elevarse a 419, un dato más parejo al observado en 2018. La mayoría de ellas (91%) eran hombres, la mitad extranjeros (53%) y un 47% tenía 45 años o más.
Por localidades, Bilbao concentró 69 de las 163 personas (42%). Le siguieron Donostia (29 personas), Vitoria (16) y Barakaldo (10). En Gipuzkoa, también se detectaron en Errenteria (9), Oiartzun (4), Irun (3), Arrasate (2) y Pasaia (2). En Beasain, Eibar y Tolosa no se detectó a nadie.
Aumentan los casos en capitales
El estudio, que fue presentado ayer con motivo de la V Jornadas sobre Exclusión Residencial en Euskadi, de carácter bienal, observa «una tendencia creciente» de individuos que carecen de un techo para vivir en las capitales vascas y, por tanto, se encontraban en la calle, en albergues ordinarios o en equipamientos dispuestos para la pandemia. Resulta «especialmente pronunciada en Bilbao», donde en dos años se ha pasado de 413 a 694 personas, lo que significa un 59% más. La subida es más liviana en Donostia, donde se pasó de 243 a 279 en dos años, y en Vitoria, que vio subir el dato de 115 a 158.
En el resto de municipios, en general, también se constata un alza de situaciones de sinhogarismo. Más en concreto se analiza el caso los segundos y terceros municipios más poblados de Gipuzkoa (Irun y Errenteria) y Bizkaia (Barakaldo y Getxo), donde el incremento dado sería «una cuestión sobre la que incidir y realizar un seguimiento».
A la espera de confirmar la evolución, el estudio plantea que este incremento «quizá» se deba «a un aumento real del número de personas» y que también «han aflorado situaciones que no captan los recuentos ordinarios».
Euskadi prorroga hasta diciembre los programas para vulnerables
El Gobierno Vasco ampliará hasta fin de año los programas ‘Azken Sarea Indartzen’ y ‘Lehen Urratsa’ que el departamento de Políticas Sociales puso en marcha durante la pandemia para dar apoyo a personas sin hogar o en situación de vulnerabilidad. Así lo anunció ayer la consejera Beatriz Artolazabal, que insistió en que «es imprescindible que la sociedad y las instituciones dotemos de herramientas, de pértigas, a las personas más vulnerables para retomar la senda de la inclusión». ‘Azken Sarea Indartzen’ está dirigido a personas que necesitan apoyo para cubrir las necesidades básicas, mientras que ‘Lehen Urratsa’ se centra en atender a las personas sin hogar. Precisamente, según Artolazabal, el reto ahora es «seguir dando pasos» en el camina hacia la inclusión, «con la renovación de una nueva estrategia vasca para personas sin hogar».
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