La integración llega a Arrigorriaga en bicicleta

Bizi Eskola, gestionado por cinco inmigrantes, además de reparar, vender e impartir cursos del manejo y la mecánica de las bicicletas, quiere crear una tienda con productos de segunda mano

El Correo, CRISTINA RAPOSO, 09-06-2021

En la parte baja de la calle Iparraguirre de Arrigorriaga, a la altura del número 4, nació hace un año el proyecto Bizi Eskola con un claro propósito: fomentar el uso de la bicicleta en la comarca del Nervión-Ibaizabal. Ello fue posible gracias a la implicación de los vecinos y los colectivos Arrigorriaga Harrera, Ongi Etorri Errefuxiatuak, Arrigorriaga Gazte Asanblada y Biziz Bizi (agrupación bilbaína que promueve el uso de la bicicleta en Bizkaia). Pero su objetivo inicial iba mucho más allá. Querían favorecer la inclusión y participación social de los cinco inmigrantes subsaharianos que llegaron a la localidad en 2018 dejando en sus manos la gestión del proyecto. Han dedicado sus esfuerzos al alquiler, reparación y venta de bicicletas, pero también a impartir cursos sobre el manejo y mecánica de las mismas. Lo único que se interpuso en su labor fue la pandemia. Y ni eso porque aún estando el omnipresente virus al acecho, la ciudadanía se mantuvo firme en su compromiso de continuar impulsando su uso. «Se produjo una avalancha en la compra de bicicletas. La demanda fue mucho mayor de las que disponíamos físicamente», confiesa Pedro Vallejo, coordinador del proyecto y gestor del colectivo Biziz Bizi.

Los cursos tampoco han dejado de ganar adeptos desde entonces. La mayoría de participantes son mujeres de mediana edad. «Nuestros cursos están abiertos a cualquiera, pero mucha de la gente que no sabe andar en bicicleta son personas más mayores», reconoce Vallejo. De lo que no hay duda es de la «satisfacción» que sienten sus usuarios (actualmente son diez). «Aprender a andar en bici fue algo que siempre tuve pendiente y ahora, gracias a estos chicos, he podido cumplir mi sueño. Antiguamente el tener una bici propia era algo complicado. Tienen mucha paciencia y son muy amables. Siempre nos animan y apoyan», señala Cati Almagro, vecina del barrio de Ollargan. Pero en este tiempo no todo ha sido de color de rosa.

Marco y Ousman, dos de los cinco gestores de la Bizi Eskola de Arrigorriaga, afirman que el no disponer de un graduado escolar les ha «cortado las alas». «No podemos encargarnos nosotros solos de impartir los cursos porque no disponemos de un título acreditativo. Es lo que más nos impide labrar nuestro futuro. Y para asistir a la formación que nos acredite necesitamos el graduado», dicen. Pese a ello, aseguran sentirse «muy felices» por poder ser parte del programa. Porque una cosa está clara, ideas para innovar y seguir creciendo no les faltan. De hecho, el sábado organizaron un mercado de bicicletas de segunda mano. «Vino menos gente de la esperada, pero aún así conseguimos vender cerca de 25», valora orgulloso Vallejo.

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Donaciones
Lo que les gustaría abrir en los próximos meses es una tienda de segunda mano. La primera del municipio. «Los vecinos nos han ido donando muebles y otros enseres. Los estamos restaurando para después ponerlos a la venta. El dinero que recaudemos será para continuar impulsando diversos proyectos, aunque lo ideal sería poder alquilar un local», desvela Ousman. Y es que esa, precisamente, es su mayor dificultad en estos instantes. «Estamos intentando montar una tienda, pero por el momento sólo podemos vender estos productos a través de plataformas de segunda mano. Encontrar algo económico que podamos mantener con las ganancias de la venta es complicado», reconoce Vallejo.

Pero estos chicos han apostado por un nuevo nicho de mercado: la electrificación de las bicicletas. «Cada vez están más de moda. Creemos que es algo que tendrá tirón porque son muy útiles, requier. De hecho, era algo por lo que ya venían preguntando al local», concluyen Marco y Ousman.

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