Marruecos dice que la crisis migratoria acabará cuando España aclare su postura sobre el Sáhara
Sánchez replica a Rabat que es «inaceptable» que no respete las fronteras por desavenencias en política exterior
La Voz de Galicia, , 01-06-2021La «grave crisis» entre Madrid y Rabat no terminará con la comparecencia del líder saharaui Brahim Gali mañana martes ante la Audiencia Nacional española, sino cuando «España aclare sin ambigüedades sus elecciones, sus decisiones y sus posiciones» en relación al Sáhara Occidental, señaló este lunes el ministerio marroquí de Exteriores en un comunicado.
El llamado caso Gali «ha revelado la connivencia de nuestro vecino del norte con los adversarios del reino para socavar la integridad territorial (así como) las actitudes hostiles y las estrategias perjudiciales de España hacia la cuestión del Sáhara», agregó el comunicado oficial.
«¿Cómo podemos saber que España no volverá a conspirar con los enemigos del Reino? ¿Cómo restablecer la confianza después de un error tan grave? ¿Qué busca realmente España?», señaló la declaración.
Para Marruecos, «las crisis no se limita a un hombre (Brahim Gali, que mañana es interrogado por el juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, por los presuntos delitos de genocidio y lesa humanidad). No comienza con su llegada ni terminará con su partida. Se trata ante todo de una cuestión de confianza y de respeto mutuo rotos entre Marruecos y España», prosigue la declaración. Brahim Gali ingresó en el Hospital San Pedro de Logroño (norte de España) el 17 de abril aquejado de un caso grave de covid, y la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, atribuyó posteriormente su presencia en el país a «razones estrictamente humanitarias».
La declaración da varios ejemplos de cómo «Marruecos nunca instrumentalizó el separatismo» catalán contra España: «Durante la crisis catalana, Marruecos no optó por la neutralidad, sino que fue uno de los primeros en ponerse del lado de la integridad territorial y la unidad nacional de su vecino del norte». Explicó que, por ejemplo, en el 2012 una delegación económica catalana visitó Marruecos y el gobierno en Rabat modificó su programa, a petición del español, para que «no fuera recibido al más alto nivel», y que en el 2017 «rechazó la petición de visita y reunión de un gran líder del separatismo catalán».
«¿Cuál habría sido la reacción de España si un representante del separatismo hubiera sido recibido en el Palacio Real marroquí? ¿Si hubiera sido recibido pública y oficialmente por su aliado estratégico, su importante socio comercial y su vecino más cercano al sur?», se interroga el ministerio. El comunicado concluye con una serie de ejemplos que dan fe de que «Marruecos ha demostrado siempre ser solidario con España» y precisa que «hace una distinción entre la amistad del pueblo español y el daño causado por ciertos círculos políticos», que no identifica.
«Marruecos agregó no tiene ningún problema con los españoles, sus ciudadanos, sus operadores económicos, sus actores culturales y sus turistas, que son bien acogidos como amigos y vecinos de Marruecos (porque el país magrebí) seguirá apegado a su natural y genuina amistad con el pueblo español». Sánchez avisa a Marruecos que es «inaceptable» que no respete las fronteras El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido este lunes a Marruecos que es «absolutamente inaceptable» que diga que ha utilizado la migración y el asalto a las fronteras españolas en Ceuta por una desavenencia en materia de política exterior, según recoge Europa Press.
Sánchez ha respondido así al Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos, quien este lunes ha emitido un duro comunicado en el que ha ido un paso más allá en la crisis diplomática abierta con España, asegurando que esta no es resultado solo de la acogida del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, y ha planteado al Ejecutivo de Pedro Sánchez cuál habría sido su reacción si quienes hubieran sido recibidos en el palacio real marroquí fueran separatistas catalanes. En su respuesta, Pedro Sánchez ha reiterado que España concibe su relación con Marruecos desde un punto de vista «estratégico» y que este país «no puede olvidar que no tiene mayor ni mejor aliado dentro de la UE que España». Ha añadido que para muchas de sus demandas en la UE, España es un interlocutor «privilegiado e imprescindible para Marruecos» dentro de la Unión Europea. «Ahora bien, si lo que se está diciendo por parte del ministro de Asuntos Exteriores marroquí es que ha utilizado la migración, es decir, el asalto a las fronteras españolas por parte de más de 10.000 marroquíes en 48 horas a mí me parece absolutamente inaceptable y por tanto rechazo esa declaración», ha advertido de manera tajante el jefe del Ejecutivo español. En este sentido, ha añadido que «no es admisible que haya un gobierno que diga que se atacan las fronteras» para inundar de inmigrantes una ciudad española, Ceuta, por «desavenencias y discrepancias en política exterior». Necesidad de respeto y confianzaPedro Sánchez ha proseguido su respuesta destacando que es importante trasladar una actitud constructiva para con Marruecos, y ha querido poner en valor «la vecindad y la necesaria relación bilateral entre ambos países» que, ha dicho, «se tiene que cimentar sobre el respeto y la confianza». En este sentido, ha advertido de que ese respeto y confianza «no se construyen si se está diciendo que por una desavenencia en política exterior no se respetan las fronteras y se permite la entrada masiva de inmigrantes en una ciudad española». «Eso no es aceptable y por tanto lo rechazo», ha vuelto a reiterar durante su comparecencia de prensa con el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, con quien este lunes ha tenido una cumbre bilateral en Alcalá de Henares. El extenso y duro comunicado del el Ministerio de Exteriores marroquí ha sorprendido al jefe del Ejecutivo durante las reuniones de esta mañana con la delegación polaca. En ese comunicado, Marruecos ha subrayado que la crisis abierta por la acogida por motivos humanitarios de Gali, ingresado en un hospital en Logroño con covid-19, plantea «una cuestión de coherencia». «No podemos luchar contra el separatismo en casa y fomentarlo en casa del vecino», ha esgrimido. Así, ha sostenido que Rabat optó desde el principio de la crisis catalana «por en ponerse del lado de la integridad territorial y la unidad nacional» de España y ha preguntado al Gobierno «¿cuál habría sido la reacción de España si un representante del separatismo español hubiera sido recibido en el palacio real marroquí?».
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