Alianzas para forjar una vida en Málaga

INCIDE y el Consulado de Paraguay se unen para mejorar la situación sociolaboral de los más de 14.000 migrantes de esta nacionalidad que residen en Andalucía, Murcia, Ceuta y Melilla

Diario Sur, CLAUDIA SAN MARTÍN, 24-05-2021

Gabriella Pagani le explica a Carlos Javier Espinosa con ilusión y mucha amabilidad que ahora, para conseguir un trabajo en hostelería, lo mínimo que te piden es un carnet de manipulador de alimentos: «Es casi igual que el DNI», espeta la mujer. Ambos tienen algo en común, y ese algo es tan grande que les ha traído hasta Málaga por circunstancias muy diversas. Son compatriotas, de la República del Paraguay, han elegido la provincia para afincarse y rehacer su vida y la búsqueda de un empleo que se adapte a sus necesidades y expectativas es ahora su prioridad.

Pagani, madre de dos niños, llegó a Málaga con su pareja en 2005, dejando en Paraguay a su familia momentáneamente para emprender la vida que deseaba en la ciudad. Cuenta que el camino fue más escalpado y «con espinas» de lo que esperaba, pero rápidamente encontró en Málaga un lugar seguro: «Aquí hay muchas más posibilidades. Al principio me preguntaba qué hacía tan lejos de mi tierra y vi muchos obstáculos, pero poco a poco se fueron abriendo puertas», relata sobre sus comienzos. La historia de Espinosa es bien distinta: cuenta que en Paraguay es peluquero profesional, pero 2019 fue un año catastrófico para él, laboralmente hablando, y decidió cambiar su vida por completo trasladándose a Málaga, animado por unos familiares que residen en la capital. Así lo hizo y ya cumple dos años afincado en la provincia, pero aún tiene que esperar al tercero para poder pedir el arraigo social y, por consiguiente, solicitar un permiso de residencia y trabajo.

Aquí es donde entra INCIDE y el Consulado General de la República del Paraguay, en Málaga desde el año 2007. La entidad, que persigue la inclusión social y laboral de las personas, encontró un punto de apoyo en el Consulado para no dejar atrás esas minorías extranjeras que residen en la ciudad, a pesar de que en Málaga ya hay más de 8.000 ciudadanos paraguayos establecidos, más de 14.000 entre Murcia, Andalucía, Ceuta y Melilla, donde esta delegación abarca en su labor.

INCIDE ya ha comenzado las acciones con varias familias, sobre todo en temas jurídicos

SUR se reúne con Espinosa y Pagani, pero también con Javier Poleo, uno de los técnicos de INCIDE que llevarán esta nueva alianza, Hugo Bogado, el Cónsul General, Zonia Miño, encargada del área social del Consulado, y Belén Morra, Cónsul del mismo.

En esta charla, sale a relucir la preocupación de los «compatriotas» paraguayos por la desinformación que muchos ciudadanos residentes en Málaga tienen para poder regularizar su situación: «Al principio, el desconocimiento nos lleva a retraernos bastante y a través de INCIDE podemos llegar a más gente, despertarlos, decirles que en este camino de espinas hay personas que les pueden ayudar y que no todo es negro», explica Gabriella Pagani, también presidenta de la Asociación de Paraguayos en Málaga desde hace dos años. Reconoce que en sus primeros años vio muchas carencias, sobre todo en cuanto a ayuda jurídica y psicológica, para poder hacer su vida aquí; sus primeros trabajos fueron dentro de la economía sumergida: cuidando a una persona mayor como interna durante tres años y, después, como cuidadora del hogar en una casa familiar, donde cumple ya 16.

Desde hace seis años ya tiene la nacionalidad española, pero para Pagani esos primeros momentos sin el apoyo de alguna entidad para ir formándose en otros campos mientras conseguía su arraigo fueron más que difíciles: «Esto no es una cosa rápida, hay que ir escalando poco a poco para conseguir lo que uno quiere, pero vale la pena», comenta esta mujer mirando a su derecha, donde se encuentra Carlos Javier Espinosa.

La acción del Consulado
En este sentido, el Consulado de la República del Paraguay conoce a la perfección la situación de muchos ciudadanos como Carlos y Gabriella, pero ven que su acción se queda escasa sin la unión con otras entidades malagueñas que trabajan por y para las personas: «La pandemia nos ha demostrado que no hay país poderoso que se tambalee con una crisis. Con colaboración podemos sacar adelante muchas acciones, porque la única forma de afrontar esto es tejiendo redes. No hay consulado que pueda con toda la problemática de su población, porque no sólo atendemos emergencias, sino que hay que hacer un seguimiento de la situación de cada persona, y resaltar que aunque somos migrantes tenemos derecho a una vida digna», relata Belén Morra.

Desde INCIDE, esta predisposición y ganas las ven más que favorable para sacar adelante a muchas familias: «Desgraciadamente, el trabajo que hay para estas personas es de economía sumergida, porque tienen que subsistir de alguna manera. Con los dos o tres años ya se puede pedir el arraigo y desde ahí el asesoramiento jurídico es fundamental», apunta Javier Poleo, refiriéndose a Espinosa, quien está dispuesto a seguir formándose fuera de su ámbito de la peluquería mientras consigue asentarse en Málaga. Para ello, las derivaciones del Consulado y el apoyo de la entidad son fundamentales: cursos de formación, aprendizaje de competencias digitales, asesoramiento jurídico, apoyo psicológico, ayuda a sus hijos pequeños… Cualquier acción es imprescindible para conseguir sus sueños y crecer, en una vida digna, haciendo de Málaga un hogar.

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