OPINIÓN
El chantaje de Marruecos
La Voz de Galicia, , 20-05-2021
Marruecos, enfadada con España por haber facilitado asistencia hospitalaria al líder del Frente Polisario, alentó o facilitó la invasión de Ceuta por 8.000 inmigrantes. La Unión Europea reaccionó como cabía esperar ante la flagrante violación de sus fronteras. Schinas Margaritis, vicepresidente de la Comisión Europea, advirtió a Rabat: «Nadie puede chantajear a la UE». Frase sumamente reveladora, pero solo verdad a medias. Chantaje sí, en el estricto significado que le da el diccionario: presión que se hace para sacar algún provecho. Pero Marruecos sí puede extorsionar con éxito a la UE, porque Bruselas le concedió vara alta y galones de gendarme de fronteras. Lo convirtió en aduanero que, por un módico precio, contiene el aluvión de desposeídos que se agolpan a las puertas de Europa. Y que abre las compuertas cuando, insatisfecho con sus emolumentos, reclama subida de salario. Una pizca de razón tiene el chantajista: Marruecos, o Turquía, en el otro extremo, realizan el trabajo sucio de una Europa que no quiere mancharse las manos directamente. Alguien los definió como subcontratistas que, de vez en cuando, se plantan y exigen una revisión de las tarifas.
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