El Gobierno se lanza contra Vox por sus carteles "racistas" del 4-M

El Periodico, , 21-04-2021

“Hay provocaciones a las que hay que entrar”, defiende una fuente de la Moncloa ante el despliegue de ministros que lanzó el Gobierno este miércoles contra Vox por los carteles racistas que colgó en la parada de metro de Sol, en el kilómetro cero de Madrid, criminalizando a los menores extranjeros no acompañados. Cerca de una decena de miembros del Ejecutivo de coalición denunciaron la propaganda de la formación de Santiago Abascal que ya está siendo investigada por la Fiscalía de Madrid por un presunto delito de odio. El PSOE, además, presentó una denuncia en los tribunales y junto a Unidas Podemos llevó la cuestión ante la Junta Electoral.

A primera hora de este miércoles, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, abrió la jornada reprendiendo a Vox. “Lo suyo es el odio, literalmente. El odio”, le espetó a la bancada ultra en el Congreso después de que su portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros, insistiera en atacar desde la Cámara baja a los menores extranjeros no acompañados (menas). Y ese choque solo era el arranque de una cascada de reproches del Ejecutivo hacia la campaña de la extrema derecha. Varios ministros salieron en tromba contra ella y un hilo unía todas las declaraciones: es “repugnante”. 

La discusión aún continuó en el pleno con la siguiente pregunta, también formulada por Espinosa de los Monteros, en este caso a la vicepresidenta segunda, Nadia Calviño. España es una sociedad “progresista, feminista, abierta, acogedora y solidaria”, y si algo la “caracteriza” es “el amor por los niños”, le respondió la dirigente socialista antes de rematar denunciando que Vox mantenga un “discurso repugnante”, “machista, xenófobo, homófobo, racista”.

En el pleno, también continuaron la línea discursiva de Calvo y Calviño la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, y el titular de Interior, Fernando Grande – Marlaska. Y fuera del hemiciclo, la titular de Educación , Isabel Celaá, dijo sentir “repugnancia y vergüenza” ante la campaña de Vox y la ministra de Defensa, Margarita Robles, situó la propaganda “fuera de los estándares mínimos de cualquier democracia”. Tampoco faltaron las críticas de Juan Carlos Campo (Justicia) o José Luís Escrivá (Seguridad Social).

“Es un ataque que no solo es racista, sino hacia los niños y las niñas más vulnerables de nuestro país, que son aquellos que migran solos ", señaló este miércoles la titular de Derechos Sociales, Ione Belarra, tras anunciar junto a la responsable de Igualdad, Irene Montero, que el Gobierno ha puesto en conocimiento de la justicia la propaganda ultra.

Ya a última hora del pasado martes, la Fiscalía de Madrid abrió diligencia de oficio para investigar si el cartel podría suponer un presunto delito de odio contra los menores extranjeros no acompañados. Además, el PSOE presentó este miércoles una denuncia en los Juzgados de Instrucción de Madrid contra la campaña ultra. Tanto los socialistas como los morados también acudieron a la Junta Electoral de Madrid. k

Por lo pronto, Renfe anunció que solicitará la retirada inmediata de los carteles –tachados con espray por varios colectivos – si algún organismo competente considera que la campaña publicitaria es contraria a derecho o incurre en delito. Twitter se adelantó y borró un mensaje de la cuenta de Vox por incitar al odio contra los menores.

El PP, por su parte, descalificó la propaganda de Vox, pero con términos menos duros. Pablo Casado lo llamó “publicidad engañosa”, y tachó de “irresponsable” enfrentar “a los ciudadanos, sobre todo por un tema que en Madrid representa a 260 personas”. El jefe de los populares no se privó, no obstante, de cargar contra el Gobierno por provocar “efecto llamada” con su política migratoria.

Por su parte, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, aseguró en la SER que está “en contra” del cartel de Vox. Claro que para Ayuso Vox no es de ultraderecha “en algunas cuestiones”. Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos, definió el cartel de la extrema derecha como “populismo puro”. 

Los reproches arrancaron pocas horas después de que se colgaran los carteles de Vox en la céntrica plaza de metro de Sol. El PSOE, Unidas Podemos, Cs y Más Madrid criticaron ferozmente la propaganda del partido ultra. El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, denunció el “deterioro de la convivencia” que está provocando Vox y tachó al partido de extrema derecha de “fascista” y de “practicar la violencia”: “Porque así fue el fascismo, contraponer unos a otros, por su raza, su cultura, y lo están haciendo sin complejos”. Así, anunció que intentaría retirar la cartelería. “Que vaya y que los quite, que le hace falta un poco de ejercicio”, fue la faltosa respuesta de Abascal.

El candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias coincidió también en calificar a Vox de “fascista”. “No podemos permitir que estos criminales gobiernen en Madrid. Vamos a denunciar su propaganda nazi a la Junta Electoral. El 4 de mayo nos lo jugamos todo. Hay que plantar cara. Que nadie se quede en casa”, sentenció en Twitter.

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