Biden dará asilo a menores centroamericanos ante el auge migratorio
El Periodico, , 11-03-2021El presidente de EEUU, Joe Biden, anunció este miércoles que dará asilo a algunos menores de El Salvador, Guatemala y Honduras, quienes pondrán tramitar sus peticiones desde sus países de origen como parte de un programa que busca frenar el aumento de cruces irregulares en la frontera.
En una rueda de prensa, la coordinadora de la frontera sur en la Casa Blanca, Roberta Jacobson, explicó que Biden ha decidido restaurar un programa que creó el expresidente Barack Obama (2009 – 2017) y que logró reunir a casi 5.000 menores con sus familias en EEUU durante los tres años que estuvo en vigor, entre 2014 y 2017. A través del programa de Menores Centroamericanos (CAM, por sus siglas en inglés), el Gobierno de Biden reunirá a menores de 21 años que estén en Centroamérica y cumplan una serie de requisitos con sus padres, siempre y cuando estos residan legalmente en territorio estadounidense.
El anterior presidente, Donald Trump (2017 – 2021), acabó con ese programa en 2017 y dejó “varados” en sus países de origen a unos 3.000 niños que ya habían recibido la aprobación para viajar a EEUU y reunirse con sus familias, detalló Jacobson, quien trabajó con Obama en la política a Centroamérica y fue embajadora de México entre 2016 y 2018. Según Jacobson, lo primero que hará EEUU será revisar esas 3.000 solicitudes que se aprobaron en 2017 para ver en qué estado están.
Específicamente, las autoridades estadounidenses se coordinarán con los organismos de reasentamiento de cada país para verificar que los padres que pidieron asilo para sus hijos aún residen legalmente en EEUU y ver si quieren seguir adelante con la solicitud. Esos primeros contactos con progenitores podrían comenzar como pronto este 15 de marzo, detalló el Departamento de Estado en un comunicado.
El restablecimiento de este programa de asilo, sin embargo, no significa que el Gobierno de Biden esté dando el visto bueno a la migración irregular, repitió en numerosas ocasiones Jacobson durante la rueda de prensa, en la que en algunos momentos habló en inglés y otros en español.
Ese mensaje de la Administración no está calando entre los migrantes que están llegando a la frontera desde México en números récord y que huyen de la violencia y falta de oportunidades en sus países de origen, además del desastre causado por los recientes huracanes.
En concreto, en febrero, los agentes fronterizos de EEUU detuvieron a 100.441 inmigrantes que estaban intentando entrar irregularmente, lo que casi triplica la cifra registrada en el mismo mes del año pasado, cuando 36.687 fueron arrestados, según cifras divulgadas hoy por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).
De los inmigrantes detenidos el mes pasado, 9.500 eran menores que emprendieron solos el peligrosos viaje hacia el norte. Cuando son interceptados, los inmigrantes son arrestados en unas instalaciones de la CBP; pero, en el caso de los menores, la ley establece que no pueden permanecer allí durante más de tres días. No obstante, los centros están tan colapsados que no da tiempo a procesar a los menores y están pasando detenidos una media de cuatro días, según documentos a los que tuvo acceso hoy CNN.
Preguntada al respecto, Jacobson defendió que el objetivo del Gobierno de EEUU es implementar una política migratoria más humana, en contraste con la dureza de Trump. Por ejemplo, Biden acabó con el programa “Permanezca en México”, denominado oficialmente Protocolos de Protección al Migrante (MPP, en inglés), que obligó a decenas de miles de personas de Centroamérica y otros países a esperar en territorio mexicano la resolución de las peticiones de asilo presentadas ante EEUU.
Jacobson anunció hoy que su país ya ha admitido a 1.400 de esos inmigrantes.
La labor de Biden no es fácil: quiere respetar los derechos básicos de los migrantes y refugiados, pero eso está provocando que algunos “coyotes” (traficantes de personas) estén aprovechando la ocasión para hacer negocio y llevar más migrantes a la frontera, indicó Jacobson. Al mismo tiempo, los republicanos están usando este tema para presionar y criticar a la Administración.
En una entrevista con el medio ultraconservador Breitbart, el senador del estado fronterizo de Texas, Ted Cruz, culpó sin pruebas a Biden de haber provocado una “crisis humanitaria” y agitó el fantasma del miedo al asegurar que sus políticas migratorias son “peligrosas”. Cruz, que suena como posible aspirante republicano para las elecciones de 2024, está intentando ganarse a la base de votantes de Trump.
En la misma línea, el líder republicano en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, planea viajar el lunes a Texas para visitar la frontera, según Axios.
Biden encabezó este miércoles una reunión centrada en cómo acortar el tiempo que pasan los menores indocumentados bajo la custodia de las autoridades de su Gobierno una vez que son detenidos en la frontera con México.
El presidente se reunió en la Casa Blanca con una delegación del Gobierno que el pasado sábado visitó la zona fronteriza en el estado de Texas, y el centro de detención para menores inmigrantes en Carrizo Springs, con capacidad para 700 personas y reabierto bajo la actual Administración. “La delegación le explicó lo que observaron durante su visita a la frontera y en las instalaciones que visitaron”, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, durante su rueda de prensa diaria. “Pero sobre todo, pasaron la mayoría de su tiempo debatiendo sobre qué pasos se pueden dar para avanzar más rápidamente para cumplir el objetivo de colocar a estos niños con sus familias, y sacarlos rápidamente de las instalaciones de Patrullas Fronterizas, meterlos en albergues y después en hogares”, añadió.
Bajo la ley estadounidense, los menores indocumentados detenidos en la frontera no deben pasar más de 72 horas bajo la custodia de los agentes de la Patrulla Fronteriza a los que se entregan para pedir asilo, y después deben ser transferidos a sus familias o a albergues administrados por el Departamento de Salud, como el de Carrizo Springs. Sin embargo, la llegada masiva a la frontera de niños y familias indocumentadas tiene abrumadas a las autoridades fronterizas, y los menores detenidos en las últimas semanas se están quedando en albergues de la Patrulla una media de 107 horas, más de lo permitido por ley, informó este miércoles la cadena CNN.
En las últimas semanas se ha detenido en la frontera a más de 300 menores no acompañados por día, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés). Aunque la mayoría de los adultos que llegan a la frontera son expulsados inmediatamente bajo el denominado “Título 42”, una medida amparada en la pandemia de la covid – 19, a los menores y a algunas familias con niños se les permite entrar y solicitar asilo. Eso ha aumentado la presión sobre las instalaciones del Gobierno que albergan temporalmente a menores no acompañados, que estaban al 94% de su capacidad la semana pasada, según fuentes del Departamento de Salud y Servicios Humanos. “La frontera está cerrada”, insistió este miércoles en español la coordinadora de la frontera sur en la Casa Blanca, Roberta Jacobson, durante una rueda de prensa.
Una de las integrantes de la delegación que visitó la frontera el sábado, la jefa de gabinete de la primera dama, Julissa Reynoso, dijo el lunes a la prensa que habían podido “hablar con algunos de los niños” detenidos y que su prioridad era minimizar el “coste humano” para esos menores. También formaron parte de la delegación, entre otros, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas; la asesora de seguridad interna de Biden, Susan Rice; la viceasesora de seguridad nacional del presidente, Liz Sherwood – Randall; y la subdirectora de comunicación de la Casa Blanca, Pili Tobar.
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