El recurso de Irun atendió a 3.420 personas en 2020

Diario Vasco, AIENDE S. JIMÉNEZ, 09-03-2021

La pandemia por el Covid-19 provocó el cierre de fronteras en casi todo el mundo, lo que practicamente paralizó los flujos migratorios. El goteo de migrantes en tránsito, si bien no cesó durante 2020, se redujo considerablemente por esta circunstancia. Según datos del Gobierno Vasco, el centro de acogida permanente de Irun atendió a un total de 3.420 personas el año pasado. En 2019 4.244 personas fueron atendidas en el recurso irundarra, una cifra que queda lejos de las 8.662 que llegaron en 2018, cuando estalló la crisis migratoria en Euskadi. Desde 2018, se ha atendido a más de 10.000 migrantes solo en Irun.

El año pasado, si bien las llegadas descendieron drásticamente en los meses de confinamiento, el tránsito volvió a reactivarse en verano, con la reapertura de fronteras. Solo en julio el centro irundarra atendió a un millar de personas y casi 400 pernoctaron en el mismo, con un flujo de 15 a 20 personas diarias.

A falta de conocer los datos actualizados de marzo, desde el Ejecutivo vasco estiman que en los dos primeros meses de 2021 han pasado por Irun unas 800 personas. La estimación es que el flujo siga creciendo, por el desalojo de Canarias y por la apertura de fronteras en verano.

De tres a cinco noches
La rotación en este espacio es grande. Quien recala en él no busca quedarse en Gipuzkoa, sino cruzar a Francia y seguir su camino por Europa. El máximo de noches que pueden pasar en estos centros es de tres, ampliables a cinco en caso de necesidad o si hay plazas disponibles. Los miembros de Cruz Roja nunca saben cuántas personas van a volver cada noche o si pueden llegar nuevos huéspedes.

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