La salida de Orbán del PPE abre una grieta en los conservadores europeos
Los doce eurodiputados de su partido abandonan el grupo parlamentario
La Voz de Galicia, , 04-03-2021El primer ministro de Hungría, Víktor Orbán, anunció que los doce eurodiputados de su formación política, el Fidesz, abandonarán el grupo parlamentario del Partido Popular Europeo (PPE). La decisión llegó poco después de que el PPE aprobara modificar sus normas internas para permitir acelerar la suspensión de partidos que se alejen de los principios y valores de la familia conservadora, como se pretendía hacer con la delegación húngara en su conjunto.
Se trata pues de una ruptura anunciada, después de años de desencuentros con el PPE. Hace dos años este grupo parlamentario suspendió a la formación gobernante en Hungría por sus ataques al entonces presidente de la Comisión Europea (CE), Jean- Claude Juncker. Desde entonces se encontraba suspendido, a la espera de su posible salida del grupo. La aprobación de los cambios internos de los conservadores aceleró los acontecimientos.
«Le informo de que los eurodiputados del Fidesz renuncian a ser miembros del Grupo del PPE», anunció Orbán en una carta al presidente del PPE, Manfred Weber. Este por su parte respondió que su formación «no necesita lecciones» por parte del partido de Orbán. La ministra de Familia húngara y vicepresidenta de Fidesz, Katalin Novák, publicó en un mensaje en Twitter: «No dejaremos que nuestros eurodiputados sean silenciados o limitados en su capacidad para representar a nuestros votantes».
El grupo del PPE en la Eurocámara pierde con la salida del Fidesz a doce de sus 187 diputados, pero sigue siendo la mayor familia política en un Parlamento Europeo con 705 escaños. Algunos miembros del PPE han acusado al Fidesz de alejarse de los valores democráticos europeos en un momento en el que la CE tiene abiertos varios procedimientos contra Budapest. Según Bruselas, Hungría ha tomado medidas que menoscaban la independencia judicial y la separación de poderes, a raíz de las cuales se le abrió un proceso sancionador que podría derivar en la retirada de su derecho a voto en el Consejo de la UE. Bruselas vigila de cerca las leyes húngaras sobre financiación de oenegés extranjeras, el trato a refugiados o la acusación de un diputado de Fidesz contra el alemán Weber de expresarse «como la Gestapo».
La última ofensiva de la UE fue la propuesta de vincular los fondos de recuperación por la pandemia con el cumplimiento del Estado de derecho. Hungría y Polonia respondieron con un veto temporal que puso en jaque la aprobación de los fondos y que finalmente fue superado gracias a la mediación de Angela Merkel. Fidesz no ha confirmado aún a qué grupo parlamentario se adscribirán sus eurodiputados. Se da por hecho que se situará a la derecha del PPE, con los Conservadores y Reformistas Europeos donde está Vox o el polaco Ley y Justicia o Identidad y Democracia con la francesa Agrupación Nacional, la alemana Alternativa para Alemania o la Liga italiana como posibles destinos. El partido polaco Ley y Justicia habría mantenido contactos con Fidesz para una posible adhesión a su grupo, según Efe.
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