POR SI LE INTERESA

La distorsión de las redes

Canarias 7, GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria, 03-03-2021

Las redes engañan. Es verdad que no se pueden obviar y que hay que tener en cuenta lo que en ellas se dice, pero distorsionan la realidad. No pueden usarse como patrón, por ejemplo, para coger el pulso de la opinión pública. En Canarias lo hemos vivido recientemente. Aunque a nadie se le esconde que existe en las islas un sentimiento generalizado de preocupación ante el caos con el que el Gobierno central ha gestionado la crisis migratoria, es evidente que el clima en las calles no es el que se respira en las redes, con unos cuantos perfiles vomitando odio y racismo. Ni mucho menos son mayoría los deleznables personajes que se dedicaron a crear grupos de wasap para, literalmente, lanzarse a la caza del moro.

Y ahora se repite una puesta en escena similar con la vacunación por la covid-19. Las redes viven estos días en un estado de agitación belicista por el activismo de los antivacunas y, por supuesto, de los negacionistas, que, en absoluto, son un reflejo de lo que piensa la mayoría de la gente. Todos los sondeos prueban que la sociedad se mueve entre los que están convencidos de los beneficios de ponerse la vacuna y los que, aunque se muestran escépticos y hasta reticentes porque entienden que las prisas no han dejado madurar bien el proceso, al final acceden porque no ven otra alternativa mejor o porque acaban confiando en la ciencia.

En un contexto así, una exigua minoría antivacuna trata de hacerse oír en las redes, y tiene toda la legitimidad para hacerlo, la opinión es libre, aunque a veces recurran al insulto y a la descalificación. Sin embargo, insisto, no representan lo que piensa la calle. El mundo de las redes no es el mundo real.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)